Torsión gástrica en perros

Muchos dueños de perros que padecen torsión gástrica, se preguntan: ¿por qué le pasó eso a mi perro? 4 Patas te lo cuenta.

Una pregunta frecuente que hacen los propietarios de un canino con torsión gástrica es: “¿Por qué le ocurrió a mi perro?”. Son muchas las hipótesis sobre el origen de dicho trastorno, aquí te explicamos todo lo que necesitas saber al respecto.

Anteriormente se pensaba que la torsión gástrica se daba exclusivamente por la administración de alimentos altamente fermentables, pero factores de manejo como la sobrealimentación, ejercicio posterior a un rápido consumo de la dieta, ingestión de agua muy fría, predisposición genética y de raza también son factores de riesgo.

La torsión gástrica, acompañada del síndrome de dilatación, es una de las cinco causas más frecuentes de muerte en los caninos, patología que, sin duda, deben conocer muy bien los propietarios de animales para actuar de manera ágil frente a los síntomas característicos, llevando al perro de urgencia a una clínica veterinaria (idealmente con posibilidad de ayudas diagnósticas como Rayos X, laboratorio clínico y ecografía).

Puede ocurrir en cualquier perro, pero generalmente afecta a los animales de razas grandes como el mastín napolitano, san bernardo, chow chow, pitbull terrier, pastor belga, pastor alemán y dálmata, entre otras.

 La acumulación de gases en el estómago hace que se dilate dicho órgano, llevando a que se gire por el debilitamiento de los ligamentos que lo mantienen en posición adecuada. De igual manera se pueden comprimir los vasos sanguíneos, obstruyendo la circulación que irriga a algunos tejidos, afectando de manera dramática, y en muchas ocasiones, con consecuencias irreversibles. El pronóstico es muy grave, por lo tanto requiere agilidad en el proceso diagnóstico, quirúrgico y administración de medicamentos de soporte.

Dentro de los síntomas más frecuentes se incluyen: el animal se torna inquieto, con evidente dilatación en el abdomen, dolor a la palpación sobre el vientre, abundante gas en intestinos y depresión. Además de lo anterior, los perros tratan de vomitar infructuosamente, logrando eliminar solamente un poco de espuma. Este último aspecto ayuda a diferenciarlo con procesos de indigestión, trastorno en el que se presenta vómito con mucha frecuencia.

 Es muy importante diferenciar la torsión gástrica de la presencia de objetos extraños en el tracto gastrointestinal. Además de los hallazgos clínicos, una buena radiografía nos ayudará en el proceso diagnóstico definitivo. Ambas patologías son de manejo hospitalario.

Consejos para evitar que el perro coma rápido

Recuerda que en los perros se establecen jerarquías, y si varios caninos son alimentados simultáneamente, se debe procurar que cada uno cuente con espacio suficiente y raciones adecuadas, evitando que solo consuma el líder de la manada.

  • Evitar sobrealimentación o procesos de indigestión. Yo recomiendo que los perros adultos de raza grande consuman su ración repartida en dos momentos del día (mañana y tarde).
  • Evitar la actividad física en momentos previos o inmediatamente posteriores al consumo del alimento.
  • El perro debe contar con agua disponible permanentemente, ni muy fría ni muy caliente, idealmente de temperatura ambiente, en cantidad y de calidad adecuada.
  • Es fundamental una evaluación rutinaria del médico veterinario, vacunación, desparasitación y aseo general.
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