Acupuntura en animales

Esta práctica medicinal china con la que se consiguen resultados muy positivos en el tratamiento de cierto tipo de enfermedades, gana cada vez más adeptos entre los médicos veterinarios y los propietarios de mascotas del país. Conoce en qué consiste, pues puede ser la opción ideal para tu perro.

¿Qué es?
La acupuntura es una técnica medicinal china practicada desde hace unos 3.000 años, que consiste, a grandes rasgos, en poner agujas muy delgadas en varios puntos del cuerpo –ubicados en meridianos–, para estimular el flujo armónico de la energía y, de esta manera, generar bienestar y curar algunas enfermedades. 

¿Cómo se aplica?
Primero se prepara a la mascota; generalmente, a través de un masaje en ciertos puntos de acupuntura, con el fin de que alcance un estado de tranquilidad. Una vez se consigue esto, se ponen las agujas que, dependiendo de la patología que presente el animal, se dejan de 8 a 15 minutos. Al final, si así lo requiere el paciente, se puede hacer moxa, una técnica terapéutica mediante la que se pone calor en los puntos de acupuntura.

¿Cuáles son los cuidados necesarios?
Es importante que el paciente llegue bien alimentado a la sesión y que no haya tenido una actividad física muy fuerte horas antes de la misma. Después, debe guardar reposo. Además, si recibió puntos de calor (moxa), la mascota no debe exponerse al frío. 

¿En qué casos se recomienda?
Está indicada para el manejo de dolor en enfermedades osteoarticulares; problemas neurológicos –desde epilepsia hasta parálisis–, y complicaciones del sistema inmunológico. También en padecimientos a nivel de la sangre –como anemia–, y problemas de comportamiento. 

¿Es una terapia complementaria?
Depende de lo que tenga el paciente; muchas veces este solo requiere acupuntura. En otros casos, se usa como complemento de la medicina occidental o esta última como complemento de la acupuntura. También existe la alternativa de unir la acupuntura y la homeopatía, que es la opción más natural que puede recibir el paciente. 

¿Cuánto dura un tratamiento?
Mínimo, dos o tres meses; depende de lo que presente la mascota. Con esta terapia se ven resultados inmediatos, por ejemplo, el paciente sale más tranquilo, con más energía, pero también hay efectos a largo plazo que son los que busca el acupuntor. Por ello, es fundamental que el tratamiento tenga continuidad. Al principio, hay sesiones cada 8 días y luego cada 15. Una vez recuperado, el perro solo necesitará dos al año.

¿Cuánto cuesta?
El valor de cada sesión suele oscilar entre 30.000 y 70.000; esto depende de las tarifas de cada especialista. 

¿A dónde acudir?
Asegúrate de ir a una clínica certificada y de revisar que el veterinario cuente con las credenciales necesarias. Existe una asociación que agrupa a buena parte de los especialistas en acupuntura veterinaria del país. Para mayor información consulta su página: Asomevac.com

Casos exitosos

Obi 
El labrador que sirvió de modelo para las fotos de este artículo tenía unos parásitos en la sangre que le producían anemia; a causa de ello, no subía de peso y presentaba diarreas recurrentes. Adicionalmente, su próstata había aumentado de tamaño. Tras pasar por cuatro veterinarios y no lograr resultados positivos, su propietaria decidió no darle más medicinas e intentar con acupuntura. Luego de algunas sesiones, Obi fue esterilizado como parte del tratamiento. Un mes después de la cirugía, la próstata estaba completamente normal; la acupuntura se encargó del resto: la sangre de la mascota se normalizó, al tiempo que se estabilizaron tanto su peso como su ánimo. Hoy, Obi goza de perfecta salud. 

Nino
Este chihuahua de 12 años y medio perdió su ojo izquierdo por una infección y de no ser por los tratamientos alternativos que recibió, el derecho hubiese corrido la misma suerte. Ahora usa gafas recetadas para su protección. Poco después del problema ocular, Nino presentó un cuadro bastante difícil: tenía tres ganglios que oprimían varios nervios de su columna; no podía alimentarse ni ladrar, ni sostenerse en sus patas traseras, ni hacer sus necesidades solo. Los veterinarios le recetaron corticoides, pero las dosis que tomó solo lo empeoraron. Ante ello, su propietaria optó por la acupuntura. Después de tres meses de tratamiento, Nino se alivió por completo. En la actualidad, el perro acude a una sesión cada mes.

*Asesoría y agradecimientos: Ximena Díaz, médica veterinaria y acupunturista, Clínica Dover, Bogotá.

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