Barrigas limpias

Los gaticos suelen nacer con parásitos y se infectan fácilmente durante las primeras semanas de vida. Aprende cómo combatirlos.

Si tienes un gato recién nacido, deberás iniciar el tratamiento para desparasitarlo entre las semanas dos y cuatro de edad.

Desparasitar a tu gato es algo que sí o sí debes hacer, sin importar su edad, raza, tamaño o sexo. Sin embargo, el tema con los mininos es mucho más delicado. Tu pequeño felino puede infectarse con parásitos de su madre desde el momento de la gestación y también gracias al ambiente en el que se desarrolla. Pulgas, mosquitos, condiciones antihigiénicas y cajas de arena desaseadas son las principales fuentes de parásitos que pueden llegar a afectarlo.

¿Por qué desparasitar?

Si quieres mejorar el estado de salud de tu mascota, es esencial que la desparasites periódicamente, incluso si la madre del gatico siempre permanecía en espacios interiores. Los parásitos pueden afectar los órganos internos de tu minino y generarle problemas respiratorios, vómito, pérdida de apetito, disminución de peso, daño sistémico y, eventualmente, la muerte.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de estos organismos causan diarrea, así que una de las formas más sencillas para comprobar su presencia es revisar el excremento de tu gatico. Si ves algo sospechoso (una lombriz, por ejemplo), guarda una muestra y llévala al veterinario cuanto antes. También pueden encontrarse en el vómito e incluso adosados alrededor del ano del animal.

Sin embargo, no todos se pueden ver con facilidad, así que el hecho de que no observes nada no significa que tu gatico está libre de ellos.

Los felinos con parásitos se ponen barrigones —pero no gordos—, y la panza se les ve alargada, redonda e inflamada. Además, presentan pérdida de peso, una tasa de crecimiento por debajo de la media, pérdida de apetito y vómitos. Esto sucede porque estos organismos se roban los nutrientes que necesitan los gaticos para crecer.

Ten en cuenta que un minino sano siempre ganará peso a medida que crece. Por ejemplo, a las dos semanas de edad, deberá pesar entre 230 y 400 gramos; y a las cuatro, entre 350 y 650 gramos. En otras palabras, debe ganar entre 50 y 100 gramos semanales.

¿Cómo hacerlo?

Después de visitar al veterinario, de comprobar la presencia de parásitos en tu gato y de recibir del experto un calendario de desparasitación, tienes varias opciones.

En el mercado existen muchos tipos de antiparasitarios, ya sea en solución o en tabletas masticables. Para el primer caso, la administración suele ser más sencilla con una jeringa pequeña, y lo importante es que el proceso no le genere estrés excesivo a tu mascota y que no represente una lucha cada vez que lo tengas que hacer. Por esto, es clave que la primera desparasitación la realices en compañía del veterinario, quien te podrá instruir la forma correcta de proceder.

Cuando tengas que hacerlo solo, toma suavemente a tu gatico con una mano y ábrele gentilmente la boca. Con la otra mano, introduce la jeringa (en caso de utilizar una solución) o la pastilla. Una vez suministrado el producto es importante que le mantengas la cara levantada por unos segundos para garantizar que ingiera la totalidad del antiparasitario.

La desparasitación contra parásitos externos como pulgas y garrapatas también debe hacerse con la instrucción del veterinario. En este caso, el proceso es mucho más sencillo. Básicamente, debes administrar el producto indicado en su espalda, más específicamente en la cruz (punto de encuentro de las escápulas).

Procura no perseguirlo para administrarle el medicamento. ¡La idea es hacerle la cacería a los parásitos, no a tu minino! Busca un momento de juego o de tranquilidad para hacerlo, con el fin de evitarle estrés y facilitar el proceso. Recuerda que con ellos es mejor hacer las cosas por las buenas que por las malas.

Foto: 123RF.

Puede interesarte leer ¿Por qué los gatos aman el sol?.

¿Con qué frecuencia?

Los gaticos deben ser desparasitados de manera frecuente, especialmente entre las primeras semanas y los seis meses de vida. De hecho, necesitan de tratamientos antiparasitarios cada dos semanas hasta que lleguen a los tres meses, es decir, a las 8, 10 y 12 semanas de edad. Después, puedes hacerlo una vez por mes hasta que alcancen los seis meses.

¿Cómo prevenir?

La mejor forma de prevenir que tu mascota se infeste de parásitos es mantenerla estrictamente en el interior de tu casa. Recuerda que aquellos que frecuentan ambientes exteriores (calle, jardín, tejado, terrazas) tienen altas probabilidades de estar parasitados, pues permanentemente entran en contacto con diferentes elementos como excremento, comida y agua contaminada e incluso con otros animales que facilitan la transmisión de dichos organismos.

Así mismo, la limpieza de tu casa y de los utensilios y juguetes que utiliza tu gato incide directamente en la carga parasitaria que pueda llegar a presentar el animal. Lava a diario los recipientes donde le ofreces agua y alimento a tu gato, y desinfecta continuamente tu hogar.

El aseo de la caja de la arena es de vital importancia, pues es una fuente directa de contaminación de parásitos. Dependiendo del tipo de arena que utilices, sigue estrictamente las recomendaciones del productor para mantenerla lo más limpia posible. Recoge los excrementos de tu gatico a diario y reemplaza la arena según la necesidad. Además, es importante que al menos una vez por semana laves la caja con abundante agua y detergente.

Por Guillermo Rico, médico veterinario y periodista con maestría en Ciencias Biológicas. Docente universitario, emprendedor y consultor en temas de perros y gatos. grico@hotmail.com

Te recomendamos ver también el vídeo sobre qué puedes hacer en caso de ser alérgico a los gatos.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.