¡La gatoterapia sí existe!

Varias investigaciones de prestigiosas universidades soportan los beneficios que ofrecen los felinos tanto para la salud física como mental de las personas. Bajar la presión arterial es uno de ellos.

¿Qué es?

La terapia gatuna es un método cada vez más popular en el que los gatos ayudan a las personas estresadas, ansiosas, solitarias o enfermas a superar sus problemas. De acuerdo con Francisco Cuatrecasas, autor del libro Gato-terapia y director del Centro de Medicinas Complementarias de España, UIMEC, una persona es mucho más sana cuando tiene un gato.

“La gatoterapia es la ayuda que estos pequeños felinos nos ofrecen para poder administrar de forma equilibrada nuestro interior. Los gatos, por ley natural, disponen de un código genético de una impronta con una frecuencia vibracional muy elevada para los humanos; es decir, que a nosotros nos beneficia de una manera saludable”, explica en su blog el experto español.

Según Cuatrecasas, los gatos desbloquean los puntos energéticos del cuerpo humano, haciendo que la energía fluya y esté equilibrada. Así mismo, los felinos saben exactamente qué parte del organismo está fallando y se ubican ahí para ‘sanarnos’. “Cuando nuestras emociones no están equilibradas, estas corrientes energéticas se distorsionan atacando los órganos y las vísceras; y es aquí donde los gatos juegan una labor muy importante para nuestra salud”, señala.

Psicólogos siameses

Zoraida Ortiz dejó su país y a su familia al irse detrás del amor. La relación duró casi 10 años pero un día terminó, y ante la soledad a la que se vio expuesta adoptó un gato siamés. “Fue la mejor decisión que pude tomar en ese momento, porque me ayudó a dejar de pensar todo el tiempo en la separación y me concentré en mi nueva mascota”, asegura. Ella rehízo su vida con otra pareja y ahora Joao, su gato, tiene dos amos que disfrutan no solo de su compañía, sino de la sensación relajante que les produce acariciarlo.

Otro caso de gatoterapia eficaz es la historia de María Rodríguez, quien siempre soñó con el día en que se convertiría en mamá. Después de muchos intentos fallidos finalmente quedó embarazada, pero a los tres meses de gestación perdió a su bebé. Para contrarrestar el impacto y el dolor que le ocasionó la pérdida, su esposo decidió regalarle un gato. El siamés balinés, al que llamaron Leo, llegó para alegrar el hogar de María y, al poco tiempo, volvió a quedar embarazada de una niña que hoy ya tiene cinco años.

El ronroneo sana

Diversos estudios científicos comprueban que el ronroneo emite unas vibraciones de entre 20 y 140 hertz, las cuales tienen propiedades terapéuticas útiles en el tratamiento contra muchas enfermedades. Este sonido reduce el estrés y el nerviosismo, así como la tensión arterial alta; además, ayuda a la curación de infecciones, inflamaciones, músculos, tendones y huesos.

“El sonido que emiten los gatos hace cicatrizar con más rapidez las heridas, mejora la tendinitis, equilibra la tensión arterial y restablece las condiciones psicosomáticas”, expone Francisco Cuatrecasas, autor del libro Gato-terapia y director del Centro de Medicinas Complementarias de España, UIMEC.

Lo que dicen los estudios

  • Quienes han sufrido de un ataque al corazón y tienen un gato, pueden vivir hasta un año más. Universidad de Maryland.
  • Convivir con un perro o un gato baja la presión arterial. Universidades de Buffalo y California.
  • Tener un gato disminuye en un 40 por ciento el riesgo de padecer un ataque al corazón. Además, quienes han sufrido enfermedades graves en este órgano, tienen una tasa de recuperación y supervivencia mejor si conviven con un gato. Universidad de Minnesota.
  • La gatoterapia sirve para tratar enfermedades como el Alzheimer, el autismo, el síndrome de Down y los trastornos del estado del ánimo, entre otras dolencias.

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