De nuestro antiguo hogar deben provenir la cama, la cobijita y los juguetes del gato, con el objetivo de que encuentren todo lo que necesitan y se sientan seguros a pesar del cambio. De nuestro antiguo hogar deben provenir la cama, la cobijita y los juguetes del gato, con el objetivo de que encuentren todo lo que necesitan y se sientan seguros a pesar del cambio. Foto: 4Patas.com.co

Más fácil de lo que parece

La mudanza puede ser un momento crítico para los gatos debido a su fuerte sentido de territorialidad; ellos son los amos y dueños de su espacio y no les resulta fácil entender por qué hay un cambio.

¿Cuántas historias no hemos escuchado de gatos que han escapado de su nueva casa en busca de su antiguo hogar? Aunque este se encuentre a kilómetros de distancia, los mininos se lanzan en la travesía, encontrándolo –en el mejor de los casos– o perdiéndose –en muchos otros–. Lo anterior sucede, en parte porque los amos no crean una estrategia adecuada de adaptación y, por otro lado, por falta de precauciones específicas en la nueva vivienda.

No hay que olvidar que nuestros gatos son seres perceptivos e intuitivos; absorben nuestros estados de ánimo, preocupaciones o angustias. Si estamos nerviosos ante una mudanza inminente de casa o de ciudad, ellos también lo estarán. Debemos permanecer tranquilos y asegurarnos de tener un plan de adaptación al nuevo lugar. Aquí, algunas recomendaciones:

- De nuestro antiguo hogar deben provenir la cama, la cobijita y los juguetes del gato; es decir, sus cosas de uso diario. Esto con el objetivo de que encuentren todo lo que necesitan y se sientan seguros a pesar del cambio.

- Durante el traslado, el minino debe ir muy cómodo en su guacal; este debe ser de un tamaño acorde con su peso y altura, sobre todo si vamos a cambiar de ciudad.

- Una vez en la nueva casa, lo primero que se debe hacer es armar un cuarto para ubicarlo mientras se realiza el resto de la mudanza. Debe ser un espacio adecuado para el gato, lo más parecido posible al de la vivienda anterior.

- Es habitual que el felino se esconda debajo de una cama o de una mesa en busca de un lugar seguro. No debemos forzarlo a salir. Todo es cuestión de tiempo para que se adapte. Pasarán horas o algún par de días, dependiendo de su capacidad y grado de estrés. Finalmente, cuando esté listo, saldrá a explorar su nuevo entorno.

- Cuando el gato haya investigado, es necesario mostrarle los nuevos lugares donde va comer, hacer sus necesidades y dormir. Al encontrar todas aquellas cosas de su antiguo hogar, reconocerá amigablemente su entorno y estará adaptado al nuevo lugar.

Estrés felino
Durante una mudanza, los gatos van a padecer de un grado de estrés de acuerdo a su temperamento. Si estas señales de ansiedad son persistentes, podrían volverse crónicas y causar daños en su salud. Debes estar atento y en caso tal, visitar a tu veterinario.

- Disminución de la ingestión de alimentos y de actividad física.
- Alteración de la conducta eliminatoria (orina y materia fecal).
- Signos digestivos, como vómitos y diarrea.
- Cambios de temperamento como agresión.
- Signos bucales, como gingivitis.
- Diversos grados de automutilación (dermatitis psicogénica).
- Enfermedad del tracto urinario.
-Afecciones bronquiales.

Por: Catalina Cuadros.
Zootecnista de la Universidad de La Salle especializada en nutrición y fisiología felina del Broward Community Collegue, de Estados Unidos. Actualmente, con su empresa Ecocat, desarrolla productos ecológicos para gatos, como arena ecológica y dietas especializadas en comida natural.
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