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Entrenar a un gato sí es posible

Muchos piensan que adiestrar un gato es imposible, pero la verdad es que sí se puede lograr que estos peluditos hagan caso a órdenes sencillas, que están dentro de su comportamiento natural. Ten claro que esta es una actividad que requiere de tiempo, constancia y mucha paciencia.

Cuando el gato decide comportarse de acuerdo a lo que quieres, debes comprender que tu mascota NO es un perro, por el contrario los felinos son mucho más independientes, entonces si tu peludo ya entendió que al obedecer ciertas órdenes que le des obtendrá beneficios, tienes el terreno ganado. Sigue estos pasos y lograrás grandes resultados.

• Lo ideal es que los procesos de entrenamiento los hagas cuando tu gato es cachorro, porque lo que aprenden en esta época se les queda grabado para siempre. Pero si ya es adulto te preocupes, puede ser un poco más lento el proceso, sin embargo siempre lo logran.

la recompensa es fundamental, todos los animales asocian los buenos comportamientos con ‘el premio’ y es lo que van a buscar después de toda buena conducta. Ojo no necesariamente puede ser comida, puedes recompensarlo con cariños o juegos, para que lo repitan y al finalmente se conviertan en parte de su rutina.

• Si lo que quieres es que aprenda a usar su caja de arena: pon su baño en un lugar silencioso y calmado, de fácil acceso, evita que se tenga que desplazar demasiado; fundamental que la arenera sea cómoda, los gatos generalmente prefieren las cajas abiertas y con arena sin aromas. Con estos pasos, hay muchas más posibilidades de que el felino haga sus necesidades en este lugar.

• Cuando estés entrenándolo, procura utilizar las mismas palabras siempre para que no lo confundas: sí, no, muy bien, fuera, adentro, deja eso, etc, las frases cortas son mucho más sencillas para que el gato las recuerde. Es importante que todas las personas que traten con el michino las usen con firmeza y seriedad.

intenta que el nombre de tu gato sea corto, simple y fácil de pronunciar, esto ayudará a tu mascota a asimilarlo y podrás lograr que se acerque a ti cuando lo llames.

Todo lo que hagas debe ser oportuno, el gato va a asociar un mal comportamiento a lo que ha hecho en ese mismo instante, es inútil que lo corrijas después de media hora de haber hurtado una porción de comida o dañar algo. Si descubres la travesura demasiado tarde, por esa oportunidad no te va a quedar de otra, que estar un poco más pendiente para que el minino no lo vuelva a repetir, y si pasa, poner las reglas del juego claras a tiempo.

Rasguños y mordiscos: te proponemos que hagas un sonido fuerte como gritar “Au”. Otra cosa es dejar de jugar y sencillamente ignóralo, en ambos casos aléjate de él de inmediato. Así le enseñarás que la diversión se terminará velozmente cuando se vuelve demasiado agresivo.

Trucos: puedes usar un “clicker”, esto es muy útil para que los gatos hagan trapecias más complejas, como dar vueltas. Cuando cumpla con el comportamiento que quieres, haz un sonido de clic y en seguida dale su premio. Hazlo cada vez que tu minino dé vueltas, se siente o venga cuando lo llames.
*Procura que la sesión de entrenamiento no dure más de 15 minutos. Si te pones intenso, tu gato podría llegar a detestar el sonido.

• Nunca lo obligues a realizar un truco que no quiera. Algunos gatos querrán aprender con gusto, mientras que otros preferirán que no los molestes ni los toques. Ahí tienes que aprender tú, que la personalidad única e independencia felina es muy difícil de modificar.

Castigos
Nunca le pegues o le hagas daños físicos, ellos no olvidan y con estas actividades solo conseguirás que tu gato te tenga miedo y se dañe la relación entre los dos.

• Un ruido fuerte como palmear con las manos cuando encuentres al peludito in fraganti, jugando sobre la mesa o arañando las cortinas, le generará un mal recuerdo y seguramente dirá “upsss a esas cosas no les gusta jugar conmigo”.

rociarlo con agua en el momento justo cuando está haciendo algo malo, por ejemplo mientras afila sus uñas contra el sofá, y por sorpresa le cae un chorrito de agua sin saber dónde viene, hará que el felino asocie esta actividad con una sensación desagradable para él, y así no volverá a repetirlo.

Estos tips te ayudaran pero definitivamente se necesita de constancia, no desfallezcas y veras que los resultados se notarán muy pronto
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