¿Cómo actuar si tu gato tiene un ataque epiléptico?

Si tu gato tiene epilepsia y presenta un ataque cuando está contigo, sigue las siguientes recomendaciones.

La epilepsia es una enfermedad crónica con diferentes orígenes entre ellos: degenerativos, neoplásicos, inflamatorios, traumáticos, metabólicos, tóxicos, vasculares entre otros. Se caracteriza por contracciones musculares abruptas e involuntarias que pueden ser parciales (pequeños grupos musculares) o generalizadas, y que pueden presentarse con pérdida de la consciencia.

Un ataque epiléptico es una presentación aguda de dichas convulsiones las cuáles pueden tener diferentes intervalos, duración y magnitud.  En los gatos, las convulsiones más comunes son las generalizadas, aunque también se pueden presentar convulsiones parciales como las siguientes: sacudidas unilaterales de la cabeza, también incluyen conductas anormales como: gruñidos o ataques a elementos imaginarios, carreras descontroladas, ataques de pánico, salivación excesiva, caídas con pedaleos,  choques violentos contra paredes u objetos inanimados y marchas en círculos.

Por otra parte, un ataque convulsivo tiene tres fases, una fase conocida como prodrómica o preictal, la cual sucede instantes antes de la convulsión. Generalmente el paciente tiene actitudes como: buscar al dueño mostrando ansiedad, esconderse en lugares apartados u oscuros, como de bajo de cama, sillas, etc; la fase ictal, la cual es el episodio convulsivo y, por último, la postictal, esta sucede inmediatamente después de la convulsión, en ella el paciente está embotado, somnoliento, desorientado y puede durar algunos instantes o días enteros.

 Teniendo en cuenta, lo anterior, unas recomendaciones básicas  si se tiene un paciente epiléptico.

  1. Conocer las actitudes y comportamientos de su mascota: Es fundamental, identificar la fase previa a la convulsión (prodrómica) y/o convulsiones parciales, para observarlas, en lo posible filmarlas y mostrárselas al médico veterinario tratante, de esta manera va a ser más fácil para el clasificarlas y llegar a un diagnóstico.
  1. Protegerlo del medio ambiente: Durante el ataque convulsivo, debido a esos movimientos bruscos e involuntarios, se puede golpear e incluso lesionarse alguna extremidad o su cabeza contra algún objeto en la casa, como bordes de mesas, paredes, repisas e incluso caerse si está en una posición elevada; por ello se deben retirar todos estos obstáculos o al menos alejarlo sin manipularlo mucho o sujetarlo ya que el gato está inconsciente y pude agredir o morder involuntariamente. Si es necesario retirarlo de un lugar riesgoso como, una cornisa, ventana o un lugar elevado con alta probabilidad de caer, envuélvalo en una manta y muévalo rápidamente, para evitar que lo lastime y desde luego lastimarlo a el. Además, apaga las luces, aparatos que emitan sonidos fuertes, es decir, anula cualquier estímulo externo que pueda contribuir a alterar o excitar aún más al paciente.
  1. Nunca administres sólidos, líquidos o medicamentos vía oral, menos si no están indicados por un médico veterinario durante una convulsión: Durante este episodio, el paciente no tiene control sobre ningún músculo, incluso los encargados de la deglución, de esta manera, lo que se le administre, puede llegar a la tráquea, pulmones y provocar una brocoaspiración, lo cual puede comprometer la vida de la mascota.
  1. Nunca sujetarlo por la fuerza, ni manipular la boca: al sujetar a un paciente con convulsiones de manera brusca, podemos lesionarlo e incluso fracturarlo debido a que estamos luchando contra un cuerpo que es muy frágil por su tamaño y que no se va a dejar dominar por nuestra fuerza debido a que todos sus movimientos son involuntarios; otro error es introducir nuestros dedos dentro de la boca del paciente para evitar que se muerda la lengua, esto no se debe intentar, ya que durante estos ataques ellos muerden y lo más probable es que al morder no relajaran la mandíbula y va a ser muy doloroso para quien lo intente, además no es común a diferencia de los humanos que al paciente le suceda esto. Por ello, lo mejor es seguir al pie de la letra el punto número dos.
  1. Luego de la convulsión, continúe protegiéndolo del medio ambiente: En la fase posictal (después de la convulsión), el paciente va a estar desorientado, tambaleándose e incluso con ceguera temporal, por ello es necesario que continúe con las recomendaciones del punto dos, para evitar lesiones traumáticas que se pueden prevenir, excitación por ruidos, luces que alterarán la recuperación del paciente; es frecuente que durante el ataque convulsivo haya incontinencia urinaria y/o fecal, por ello es importante limpiarlo con paños húmedos sin alcohol, para que este más cómodo y limpio antes de llevarlo al médico veterinario.
  1. Llevarlo a consulta con el médico veterinario: Es necesario, que un profesional examine su mascota. El proceso iniciará con una indagación de lo sucedido, para cuál es muy importante no omitir nada, (duración de la convulsión, numero de estas, en qué condiciones fue, con o sin incontinencia etc),luego hará una exploración meticulosa de todos los sistemas, tomará exámenes de laboratorio y determinará el manejo terapéutico inicial más apropiado para el paciente; y más adelante con el rigor de los exámenes, controles y su evolución; en lo posible se llegará a un diagnóstico definitivo y un manejo a largo plazo.

Finalmente, ante un ataque epiléptico se debe mantener la calma en todo momento, sigue estas recomendaciones y si tienes dudas, siempre comunícate con tu médico veterinario de cabecera.

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