En los gatos, la necesidad del baño depende de si salen frecuentemente o no de sus casas. En los gatos, la necesidad del baño depende de si salen frecuentemente o no de sus casas. Foto: 4Patas.com.co

¿Miedo al agua?

Según una creencia popular, a los gatos no hay que bañarlos porque ellos mismos se acicalan. Por eso, tienen fama de ser animales muy limpios. No obstante, la verdad es que el remojón sí es necesario y 4Patas.com.co te cuenta cómo hacerlo.

Cuando se tiene un minino, una de las preguntas más frecuentes es si se debe bañar o no. Para empezar, vale la pena aclarar que hay gatos de gatos. Aunque viven dentro de una casa, algunos suelen dar breves paseos, se van y luego regresan como si nada, mientras que otros nunca salen de sus recintos. Por último, se encuentran aquellos que tienen que estar siempre relucientes porque participan en exposiciones.

Lo anterior representa un factor determinante para decidir cada cuánto tiempo se debe meter a un felino en una tina con agua y jabón. “La necesidad del baño pierde importancia cuando el gato no sale de su casa. Si sale mucho hay que bañarlo más veces y en los casos de los de criaderos para exposiciones y exhibiciones, la frecuencia aún es mayor y depende de las veces que vayan al show”, explica la experta Catalina Cuadros.

En términos generales, para los gatos que permanecen en sus casas, se recomienda bañarlos dos veces al año únicamente. Esto con el fin de no alterar su comportamiento y las características propias de la especie.

El baño debe iniciarse desde que son pequeños, a partir de los tres meses para que el animal se familiarice y lo acepte. “La razón de esto es que los gatos por instinto no son dados al agua. Si se intenta bañar a un adulto puede resultar peligroso, porque se va a resistir”, señala Cuadros.

Paso a paso
 
1. Alista todos los implementos que necesitas para realizar el baño: toallas, champú, jabón, cepillo, agua tibia y, preferiblemente, una tina. Elige un lugar donde no haya corrientes de aire y que mantenga una buena temperatura. Debes hacer el baño lo más confortable y rápido posible.

2. Usa un cortaúñas especial para gatos. Esto evitará ser rasguñado. Por instinto de preservación puede que saque sus garras.

3. Limpia las orejas con un aceite para bebé en el entorno de la parte exterior. En razas de pelo largo, como los persas, utiliza una gasa y agua para limpiar sus ojos.

4. Cubre sus oídos con unos tapones de algodón para que no les entre el agua.

5. Prepáralo para el baño mostrándole el agua con prudencia, mojándolo poco a poco con un recipiente. Evita los chorros a presión, ya que lo puedes asustar.

6. Una vez mojado, aplica (de las orejas hacia atrás) un desengrasante que puedes encontrar en el mercado veterinario. Este quita la suciedad con mayor profundidad. Luego, enjuágalo muy bien.

7. Después aplica el champú. Elige uno acorde con su tipo y color de pelo. Lava con abundante agua.

8. El secado es muy importante, si no se realiza bien le pueden salir hongos. Por eso, utiliza varias toallas que absorban muy bien la humedad. Si tu gato lo permite, puedes usar un secador en el modo más suave posible, bajo en temperatura y ruido.

Tip para recordar
Es muy importante cepillar al gato dos veces a la semana, así tengan el pelo corto, largo o semicorto. Nunca le apliques talcos, ya que contienen químicos que los pueden perjudicar pues se acicalan constantemente.
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