Tu gato, en la vejez

En 4Patas te damos una serie de recomendaciones que debes tener en cuenta si tu minino ya alcanza los ocho años. Aunque mucho se habla de las siete vidas del gato, la verdad es que solo viven una.

Algunas de las señales que indican que nuestro gato se está volviendo viejo tienen que ver con bajas drásticas en su actividad física, por ejemplo, cuando pasa el día durmiendo, rechaza el juego y no tiene interés por correr o saltar; además, empiezan a aparecer problemas a la hora de comer, negativas a utilizar la bandeja de arena, disminución de sus sentidos, los cuales se puede detectar por falta de equilibrio y torpeza en sus movimientos; cambios de humor, pues el gato en su adultez busca tranquilidad y es fácilmente irritable; disminución de su higiene personal reflejada en que dedica menos tiempo a lavarse a sí mismo, aumento de peso y aparición de posibles tumores.

En promedio, se estima que los felinos alcanzan el periodo de la vejez a los ocho años, aunque si sus condiciones de vida han sido óptimas puede retrasarse hasta los 10. Los posibles problemas médicos que pueden presentar dependen en gran medida del tipo de nutrición y de los cuidados que han tenido durante toda su vida; aunque también influyen otro tipo de variables como sus códigos genéticos y las condiciones ambientales del lugar donde habitan. Estos son algunos de los cuidados que debes tener en cuenta si tu minino está llegando a la vejez.

1. Visita a tu veterinario regularmente
Aunque tu gato se vea en perfectas condiciones, realízale una vez al año un control general que incluya un examen físico, control de peso, revisión de dientes, oídos, uñas y piel, y análisis de sangre y de orina. Sigue rigurosamente los esquemas de vacunación y ponle especial atención a su salud dental. Muchos de los gatos mayores terminan perdiendo su dentadura a causa del sarro. Las revisiones veterinarias periódicas pueden detectar cualquier patología a tiempo.

2. Dale una alimentación adecuada
Con la edad, las necesidades alimenticias de nuestras mascotas cambian. Una alimentación correcta es la clave para garantizar su salud. Los gatos mayores, por lo general, tienden a presentar enfermedades como la obesidad –debido a su poca actividad– la diabetes o las patologías renales. Es importante que en esta etapa su dieta sea equilibrada y sin excesos, con un menor contenido de proteínas y más rica en fibra. Así mismo, en los gatos que presentan falta de apetito, es recomendable racionar el alimento en cantidades pequeñas, pero suministrarlo más veces al día.

3. ¡No lo dejes dormir todo el tiempo!
Estos animales, por naturaleza, son dormilones desde pequeños. Esta conducta se agudiza con la edad. La tendencia a pensar que porque es viejo se le debe dejar tranquilo resulta perjudicial para su salud. Es importante que los gatos adultos se muevan para evitar el sobrepeso, el deterioro de sus articulaciones y de otros de sus sentidos. Si durante el juego detectas que respira con dificultad o se cansa rápidamente, consulta con tu veterinario.

4. Cepilla a tu gato regularmente
Hay quienes dicen que lo ideal en los gatos adultos es peinarlos diariamente, así retirarás los pelos muertos antes de ser tragados por tu mascota durante su acicalamiento diario. Esto reducirá la formación de bolas de pelo en su sistema digestivo, que pueden ocasionarle problemas de salud. En esta edad, estos animales tienen un sistema gastrointestinal menos móvil y son propensos a las obstrucciones. Además, al cepillarlo estimulas la circulación, la secreción de glándulas sebáceas de la piel y te da la oportunidad de inspeccionarlo en busca de formaciones, lesiones o parásitos.

5. Evita los cambios drásticos
Si hay algo que afecta a los gatos mayores son los cambios en su ambiente; con la edad se vuelven menos adaptables. Mudarse de casa o traer un nuevo animal al hogar puede generar una gran tensión en tu mascota.
¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.