"Dogdancing": el ritmo canino

La película “Cisne Negro“ de Darren Aronofsky despertó el interés por el ballet en los medios de comunicación. Mientras que el cine y la moda, en su época redescubrieron la danza clásica, en Alemania, un género de baile algo inusual se hizo cada vez más popular: el “dogdancing” o baile del perro.

En el mundo de los amantes de perros, la nueva vanguardia es bailar con el amigo de cuatro patas. Pero no se trata de tomar al perro de las patas delanteras y dar vueltas por la sala de la casa, sino de crear una coreografía en la que el perro y su dueño bailen coordinadamente al ritmo de una canción. Este deporte canino se originó en los EE.UU. alrededor del año 1989, como un intento de introducir elementos más creativos en la categoría de ejercicios de “obediencia”. Hoy en día existen torneos de “dogdancing” a nivel nacional e internacional.

Lo más importante es la motivación del animal

Los pasos del perro consisten, por ejemplo, en caminar hacia atrás, hacer slalom por entre las piernas de la pareja, dar saltos y vueltas o hasta hacer figuras en el aire trepado al cuerpo del dueño. El “dogdancing” se puede practicar con cualquier perro que no sea agresivo, lo más importante es la motivación del animal.

Este deporte llegó a Alemania aproximadamente hace 10 años, hoy en día lo practican unas 500 personas y la tendencia es progresiva. Este fin de semana se llevará a cabo la feria de perros “DOGLIFE” en la ciudad de Münster y por primera vez también se ofrecerán cursos de “dogdancing” al público interesado. Como invitada especial, la renombrada entrenadora de perros, Hetty van Hassel, de Gran Bretaña, impartirá las clases del baile del perro.

¿Pero por qué a los alemanes les gusta tanto esta actividad? Tobias Hertel, portavoz de la prensa de la feria canina, opina que tiene que ver con que a los alemanes les guste participar y trabajar en todo tipo de asociaciones. En general, la gente disfruta la música y los perros el movimiento, y así, el “dogdancing” es una manera creativa de combinar estos dos aspectos. Además, los primeros resultados se dan muy rápido, “para montar una coreografía excepcional se necesita entrenar muchos años, pero los primeros éxitos se pueden obtener relativamente pronto a lo largo de una tarde”, comenta Tobias Hertel.

La perra Primadonna es una estrella

Una prueba más de que a los almanes les gusta el ritmo canino, es el triunfo del “dogdancer” Yvo Antoni en el concurso de talentos “Das Supertalent” en el 2009. En este espectáculo de televisión, cada año, el público elige a su talento favorito entre miles de candidatos que cada semana presentan un espectáculo personal. Entre cantantes y acróbatas, la coreografía armónica y los malabares extraordinarios de Yvo y su perra Primadonna cautivaron al público alemán.

Dspués de su triunfo, fueron tantas las invitaciones que Yvo y Primadonna recibieron para presentar su espectáculo en Alemania y el exterior, que la perra, de la raza Jack Russel Terrier, sufrió un ataque de síndrome de burnout. Este suceso hace surgir la pregunta de si el baile del perro es más un entretenimiento para los dueños que para el animal. Pero Tobias Hertel asegura lo contrario, “los perros son animales muy inteligentes, el ‘dogdancing‘ presenta una oportunidad de ocuparlos de una manera razonable y adecuada.”

Autora: Violeta Campos

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