Los 4 tips que debes seguir cuando adoptas un perro

Cuando tu perro llegue a la casa, debes tener en cuenta estos consejos.

Una vez ya has elegido a tú nuevo amigo de aventuras y se encuentra en su nuevo hogar, has concluido exitosamente el proceso de adopción que algunas instituciones tienen para el proceso de adoptar, debes tener en cuenta varios factores, que te ayudarán a ti y a tu familia a cuidarlo, amarlo, mantener su bienestar y no incurrir en algunos errores.

Primero lo primero: la salud

Lo primero que debes tener en cuenta es el chequeo, con el médico veterinario para que determine su estado de salud y por un experto en comportamiento, es decir el etólogo,  para determinar si tu mascota es idónea o si debe ser resocializada para convivir contigo y tú familia y si tienes más animales, con ellos, puesto que antes de la adopción pudo ser maltratado o sufrir algún trauma que le afecte este nuevo comienzo.

El chequeo médico puede ser realizado inicialmente por un veterinario quien determinará los aspectos físicos y los emocionales que sean fáciles de percibir. La visita al doctor incluirá una serie de exámenes de rigor como de sangre, cuadro hemático, de talla y peso entre otros que él considere pertinentes.

Generalmente los perros en adopción llegan con su cuadro de vacunas al día, por eso es clave que en la documentación de él incluya quien lo entrega el carné de vacunación para saber el estado actual y no tengas que repetir medicamentos que pueden ser perjudiciales para su salud.

Adecua su nuevo hogar

Lo segundo pero no menos importante al cuidado de la salud del nuevo miembro de la familia es hacerle sentir en casa. Que la nueva mascota sienta la bienvenida por parte de quienes son ahora su familia, es clave para su proceso de socialización y adaptación. Quienes convivirán con el animal, deben saber previamente de su llegada para evitar choques emocionales con él de manera que al verlo él pueda sentir el afecto de quienes serán su compañía.

 Dentro de la adecuación del hogar, debes conocer previamente  el espacio disponible donde él dormirá, permanecerá tiempo a tú lado, jugará e incluso tener delimitado dónde irá al baño, de lo contrario no podrás establecer desde el primer día reglas de disciplina para él generando confusión en el perro sobre qué puede y dónde hacer cosas.

Organiza tus finanzas

Dentro de la lista de pendientes, debes contar con un presupuesto de dinero que puedas invertir en sus objetos personales como su cama, su primer cuadro de vacunas si es necesario, la comida que debes planear si es cachorro o adulto y la frecuencia de compra.

Además de los juguetes que debes tenerle desde que entra a tú casa, sino quieres que tus zapatos u objetos personales le entretengan.

El dinero podría pensarse que no es importante, pero hace parte de las causas por las cuales los animales entran en proceso de abandono, así es mejor evitar esto y saber que gastarás en medicamentos cada cierto tiempo, alimento, diversión, higiene, e incluso los regalitos como galletas y huesos, cuestan. Pensando en que tú nuevo amigo se encuentre sano en todos los aspectos.

Disciplina desde el comienzo

La educación de la nueva mascota dependerá principalmente de la edad, si es cachorro será más fácil inculcar un buen comportamiento en comparación con los perros adultos, aunque no siempre es así, ya que puede suceder todo lo contrario. En enseñanza podremos darte información general, pero en realidad cada perro tiene su propia forma de aprender.

El cariño, paciencia y persistencia deben ser los primeros instrumentos para enseñarle las reglas del nuevo hogar, reglas que debes hacerle saber desde el primer día en casa.

Tu mascota no se adaptará de un día para otro. Durante el primer año tendrás que orientarlo con especial cuidado y entrega además de repetir varias veces las órdenes para que las aprenda.

No olvides acostumbrarlo  a comer en horas determinadas, llevarle al lugar en donde haga sus necesidades en horarios específicos, ya sea dentro o fuera de casa. Si va dormir en su propia cama o en algún cuarto mantén ese hábito sin olvidar reprenderle ante malos comportamientos como agresividad, destrucción, desobediencia u otros que puedan presentarse pero siempre con respeto hacia su naturaleza y  cariño.

Vale la pena recalcar que tener una mascota es una responsabilidad social y moral y no de terceros, siendo esta exclusiva de su amo.

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