El primer paso para combatir la ansiedad por separación es actuar con naturalidad e indiferencia mientras te preparas para salir, cuando sales y cuando regresas. El primer paso para combatir la ansiedad por separación es actuar con naturalidad e indiferencia mientras te preparas para salir, cuando sales y cuando regresas. Foto: 4Patas.com.co

Ansiedad por separación

Si tu perro enloquece cada vez que sales de casa y no puedes controlar su euforia cuando regresas, más que una manifestación de amor, estás ante un trastorno de comportamiento que es importante solucionar cuanto antes. Aquí, algunos consejos.

Existen varios síntomas que permiten identificar si tu perro padece de algo que se llama ansiedad por separación. Nerviosismo antes de que salgas, micción o defecación en lugares inadecuados cuando no estás, llanto permanente mientras te encuentras ausente, morder o rasguñar muebles y dar saltos o presentar hiperactividad excesiva una vez regresas son algunos de los más comunes.

Este ‘síndrome’ o trastorno de comportamiento es frecuente en la población canina (alrededor de 15% de las mascotas lo padecen), ya que los perros están acostumbrados a vivir y a movilizarse en manadas, por lo que la soledad desencadena en ellos una respuesta ‘natural’ de angustia. No obstante, con la asistencia adecuada, es posible prevenir y erradicar este tipo de conductas.

¿Qué hacer?

- Lo primero es iniciar una terapia de modificación de conducta (o de contracondicionamiento), que consiste en favorecer un cambio en las asociaciones que hace tu perro, para que aprenda que tu ausencia no implica abandono ni peligro para él. El primer paso es actuar con naturalidad e indiferencia mientras te preparas para salir, cuando sales y cuando regresas. No lo consientas ni le hables, ni siquiera lo mires en esos momentos: si lo consuelas, él entenderá que sí tiene razones para preocuparse.

- No te despidas de tu perro, no te devuelvas a causa de sus quejidos y, cuando regreses, ignóralo hasta que se calme. Solo entonces puedes saludarlo y jugar con él. Es importante que tu perro sepa que lo consientes y juegas con él solo cuando tú lo decides, no cuando él quiera.

- Mientras estés en casa, identifica todos los preparativos recurrentes que le indican a tu perro que vas a salir e intenta cambiar las secuencias. Por ejemplo, guarda tus llaves o cierra las ventanas una o dos horas antes de partir.

- Si no vas a salir, repite esos preparativos y quédate en casa, para que tu perro aprenda que no siempre que usas loción o luces un traje formal es porque te vas a ir. Puedes, por ejemplo, cepillarte los dientes y ver la tele, o cerrar la puerta y quedarte ahí un momento para luego volver a entrar. Este tipo de ejercicios debes hacerlos de manera lenta, con el mayor sentido de observación por parte tuya y por un tiempo prolongado. No puedes esperar que tu mascota supere su ansiedad de un momento para otro. También es valioso que todos los miembros de la casa se involucren en este tipo de ejercicios.

- No castigues a tu perro si al llegar a casa encuentras que ha hecho destrozos. Él no asociará el castigo con su comportamiento, además lo estresarás.

- Procura que cuando vayas a salir, tu perro haya realizado actividad física: un animal cansado no tendrá ánimos de llorar ni de hacer daños.

- Es importante que tu perro pueda ser feliz cuando no estés con él. Un rato antes de irte, puedes darle un juguete que sea de su gusto para que asocie tu partida con algo bueno y tenga con qué distraerse durante tu ausencia. Pero, si ves que este premio se convierte en un nuevo condicionante que lo pone alerta, puedes cambiarlo por otro más atractivo o, por ejemplo, dárselo cuando no vayas a salir. De lo que se trata es de jugar con sus expectativas hasta que deje de asociar tu partida con algo negativo.

- Si tu casa lo permite, deja a tu perro en espacios reducidos donde se sienta protegido y no pueda hacer daños. También es importante que fomentes su amistad con otros perros y con otras personas, para ir disminuyendo su dependencia hacia ti.

- Si la terapia no muestra resultados en el mediano plazo, hay quienes recomiendan acompañarla con un tratamiento farmacológico o con sustancias naturales tranquilizantes, como las Flores de Bach. Lo más indicado es que consultes a tu veterinario.

Test
Si las respuestas son afirmativas a las siguientes preguntas, lo más probable es que tu mascota sufra de este trastorno. Acude a un especialista en comportamiento para poner en práctica el tratamiento más adecuado de acuerdo con sus necesidades particulares.

1.    ¿Tu perro se muestra nervioso o deprimido cuando se da cuenta de que vas a salir de la casa?

2.    Cuando estás ausente:
- ¿Se orina en rincones inadecuados?
- ¿Se muestra inapetente?
- ¿Ladra, gime o aúlla por tiempo prolongado?
- ¿Muerde o rasguña muebles, puertas u otros objetos?

3.    Una vez regresas:
- ¿Salta excesivamente o se lanza de inmediato sobre ti?
- ¿Se orina de la emoción?
- ¿Ladra de manera incansable?
- ¿Presenta otro tipo de conductas en las que se percibe sobreexcitado?
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