Cómo cambiar las rutinas

Los cambios son inevitables, pero aquí te recomendamos a ayudar a tu perro a vivirlos mejor. Los cambios son inevitables, pero aquí te recomendamos a ayudar a tu perro a vivirlos mejor. Foto: iStock

Si para el hombre es difícil adaptarse a las transformaciones, para los perros suele ser peor. En esta entrega hablaremos sobre cómo prepararlos y ayudarlos para sobrellevar novedades y alteraciones de la vida.

Por Juan Camilo González, médico veterinario.

Muchos giros de la vida son normales y hasta predecibles. Estos son algunos de los más comunes y los consejos para que las mascotas sepan cómo aceptarlos.

Llegada de nuevos miembros a la casa: el arribo de un bebé, de personas o de otros animales, causa un impacto en los perros. En estos casos debemos evitar que se sientan desplazados e involucrarlos en las nuevas rutinas. Si el animal es muy apegado a su dueña y ella está en embarazo, por ejemplo, es necesario encontrar otra persona con la que pueda fortalecer el vínculo, sobre todo los meses previos al nacimiento. Usar muñecos que se asemejen al bebé (o que repliquen llantos y olores), es una práctica recomendada desde la etología clínica.

Salida de un miembro de la familia: ya sea por viaje, estudios o incluso la muerte, la salida de un miembro del hogar causa, usualmente, que el perro entre en estado de depresión. Cuando la situación es predecible, debemos prepararlo con vínculos afectivos nuevos; cuando no, es inevitable que viva un duelo, igual a como les sucede a los humanos. Algo que puede ayudarle es que le agregues a su rutina actividades que le gusten, como caminatas y juegos, que lo hagas sentir acompañado. En casos graves de inapetencia y depresión, puedes aumentar los sabores del alimento o, si es necesario, recurrir a la medicación.

Menos tiempo de compañía: después de vacaciones, cuando regresa la carga laboral, es común que los perros sientan ansiedad por separación. Los síntomas más comunes son: ladridos excesivos, micciones inadecuadas o destrozos. Para evitarlos es importante enseñarles a quedarse solos en casa por tiempos cortos y evitar que su sensación de seguridad dependa de estar siempre acompañados.

Cambios de territorio: comparados con los gatos, los perros no se estresan tanto al mudarse de casa o de país. Sin embargo, es de gran ayuda que su cama, juguetes y familia también estén presentes en el nuevo hogar. Después de una mudanza, es ideal que los primeros días no se quede mucho tiempo solo, ya que debe generar confianza en un nuevo territorio y esto toma tiempo.

Juan Camilo González, médico veterinario, magíster en Etología Clínica de la Universidad Autónoma de Barcelona, España.

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