¿Monstruo come galletas?

Con cierta frecuencia nos encontramos con perros que lamen, mastican e ingieren elementos que no deberían, como piedras, paredes, juguetes, madera y heces, pero… ¿Por qué lo hacen? ¿Cómo solucionarlo? Con este artículo esperamos resolverte estas dudas.

Como siempre, ante cualquier problema de conducta, lo primero que debemos hacer es descartar las causas médicas, por lo que consultar a nuestro veterinario de confianza es el primer paso a seguir. Cuando se trata de comer objetos extraños compulsivamente, es necesario descartar problemas relacionados con deficiencias de hierro, zinc, enfermedades periodontales, problemas pancreáticos, desórdenes gastrointestinales, alteraciones del sistema nervioso central y enfermedades que causen polifagia (aumento del apetito).

Una vez descartados los padecimientos de salud física, se hace pertinente evaluar las causas comportamentales de la pica (comer objetos no alimenticios) y de la coprofagia (comer heces). En primer lugar, es necesario destacar que en los cachorros estas conductas exploratorias pueden ser normales, por lo que el tratamiento se basará en la vigilancia y la educación, y en limitar el acceso temporal a los lugares donde se encuentra el sustrato que está ingiriendo.

Entre las causas comunes de estas prácticas se encuentra la falta de estimulación -en cualquier edad de la mascota-, por lo que el tratamiento consistirá en generar cambios en las rutinas. Para esto será necesario aumentar la duración de los paseos, enviar a nuestro peludo a un colegio canino, realizar adiestramiento y aumentar el número de juguetes en casa, involucrándonos en el juego.

Además, en algunas ocasiones esta conducta se da como una demanda de atención, es decir, nuestro peludo ha aprendido que cuando se comporta de esta manera, nosotros interactuamos con él. Por esta razón, para educarlo, debemos aprender a ignorarlo y eliminar castigos inadecuados.

Otro enfoque en el diagnóstico es cuando la pica ocurre de manera compulsiva y afecta otras conductas, como el sueño y la alimentación. Generalmente, hay componentes de ansiedad que deben resolverse; en este caso, el tratamiento puede tener como componente fundamental la medicación.

En cuanto a la coprofagia, las causas son similares a la pica. En su tratamiento se pueden usar suplementos que cambien el sabor de las heces y, de ser necesario, un bozal de adiestramiento (permite tomar agua, jadear y recibir premios). Recuerda siempre contactar un etólogo veterinario ante cualquier duda.

Principales trastornos compulsivos
Los trastornos compulsivos son comportamientos repetitivos que aparecen en todos los animales domésticos como intento de adaptarse a un ambiente difícil. En todos los casos son un indicador de falta de bienestar de la mascota, ya que el principal factor desencadenante es un estado de ansiedad. Entre los principales trastornos compulsivos encontramos:
    
Hacer círculos
Girar en círculos, generalmente en estados de excitación, puede generar problemas articulares.

Perseguirse la cola   
Girar en círculos, con o sin intentos de mordida de cola, puede generar amputaciones de esta parte del cuerpo y problemas articulares.

Deambular estereotipado
Caminar haciendo siempre el mismo recorrido, típico en carnívoros de zoológico como el león.

Dermatitis acral por lamido
Lamido excesivo de miembros, generando heridas abiertas que se infectan por el mismo lamido. Similar al comerse las uñas en humanos.

PREGUNTAS DE LOS LECTORES

Si cruzo a mi perro con otra raza, ¿esto puede afectar su comportamiento de nacimiento?
Mariana González. Mascota: Bruno. Barrancabermeja.
El comportamiento de los cachorros está determinado por diferentes factores, entre los cuales están la raza, los padres, el embarazo y la experiencia temprana; por esta razón, es difícil predecir cómo será su temperamento. Recuerda que entre los objetivos de la tenencia responsable está la esterilización temprana; nuestros peludos no tienen ninguna necesidad de ser padres y aportamos nuestro granito de arena en la prevención de sobrepoblación de perros sin hogar.

Noto que, a diferencia de todos los perros de los vecinos, el mío NO ladra. Ni siquiera cuando se acerca alguien desconocido o cuando timbran en la casa. Es un boston terrier. ¿Esto es normal? ¿O es señal de algo patológico?
Ana María Yepes. Mascota: Teo. Cali.
En la etología es cada vez más común oír la palabra personalidad. Como sucede entre nosotros, las mascotas también pueden ser inquietas, tranquilas o calladas. Por lo tanto, te diría que es normal. Personalmente, prefiero los peludos callados, ya sabes, el exceso de ladridos es uno de los problemas con los vecinos.

Desde hace un tiempo, mi perrita (cocker spaniel) se orina adentro de la casa. ¿Cuál puede ser la causa?
Laura Bohorquez. Mascota: Lila. Medellín.
Te recomiendo que visites a tu veterinario de cabecera para descartar algún problema médico; después evalúa causas comportamentales. Las más comunes son: llegadas del celo, alteración en la relación con algún miembro de la familia, eliminación como demanda de atención, llegada de nuevos individuos a la casa, entre otros. El tratamiento se basará en resolver los posibles conflictos y aumentar la frecuencia de los paseos. Como coadyuvante puedes usar nutracéuticos, que ayudan a manejar estados de ansiedad sin ser una medicación como tal.

Si tienes alguna consulta médica, puedes escribirnos a revista4patas@semana.com

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