Errores comunes en dueños de mascotas Errores comunes en dueños de mascotas Foto: 123RF

Los dueños también pecan

Sin saberlo, muchas personas cometen errores al momento de entrenar a sus cachorros y luego no saben cómo remediar esas fallas. Aquí te explicamos cuáles son los pecados más comunes que cometen los amos con sus peludos y cuáles son las actitudes más acertadas que se deben tomar en cada caso. ¿Estás preparado?

 “Hoy me dio pereza”
Algunas personas entrenan a su cachorro al principio, pero después de un tiempo, cuando su relación se estabiliza, dejan de hacerlo por falta de tiempo. Por esta razón, muchas veces los perritos olvidan lo que aprendieron y luego es mucho más difícil volver a enseñárselo.

Lo que debes hacer es aplicar las órdenes varias veces al día cuando él menos se lo espera. Por ejemplo, antes de sacarlo a pasear o cuando vaya a comer, dile “sit”. O antes de cruzar un semáforo, dile “down”. Así, él entiende que los comandos son para toda la vida.

Repetir, repetir, repetir

No repitas las órdenes varias veces hasta que las cumpla. Si tienes que hacerlo siete u ocho veces antes de que lo haga, es porque está distraído, confundido o no quiere hacerlo. Si cometes este error continuamente, tu peludo va a esperar a que repitas el comando un determinado número de veces para obedecerlo y esto se volverá muy extenuante para ti.

Mejor, haz de este aprendizaje algo divertido. Comienza recompensándolo con una galleta de premio y elógialo; con el tiempo, ve quitando los premios y aumenta los elogios. Él lo verá como algo entretenido de hacer y no tendrás que repetir las órdenes como si trataras de convencerlo.

Problemas de tiempo
Pasar muy poco o mucho tiempo enseñando un truco es una mala idea. El primero porque no ayuda a aprender bien el comportamiento y el segundo porque puede aburrir al cachorro y desinteresarlo.

Lo importante es que sepas que con el primer o segundo éxito (y su respectivo premio) puedes acabar ese entrenamiento en ese momento, pero siempre que hayas visto un avance. Antes o después (cuando ya lo tienes exhausto), no.

Demasiados premios
Aunque la comida de premio ayuda a iniciar un comportamiento y luego reforzarlo, acostumbrar a tu perro con este tipo de alimentos tendrá dos consecuencias: primero, tu cachorro puede desarrollar una gran fijación por los premios y dejar de lado el entrenamiento; y segundo, le creará una distracción cuando está realizando actividades de gran concentración (por ejemplo, jugar frisbee).

Como te lo recomendamos anteriormente, utiliza los premios como recompensa al inicio del entrenamiento y, poco a poco, reemplázalos con elogios y cariños.

Falta de confianza
Aunque no lo creas, los perros pueden sentir la inseguridad de las personas y no dudarán en aprovecharse de ello. No es que sean malos, sino que su instinto los llevará a comportarse de esta manera y pasar por encima de tus órdenes.

En este caso, si sientes que necesitas ayuda, pídela. Ve a varias clases de entrenamiento con tu cachorro y deja que te enseñen a crear un lazo de confianza con él, más que una relación de fuerza. Además, tu confianza crecerá mientras un experto te muestra cómo entrenarlo de forma correcta.

Humanizar a tu mascota

Es verdad, los perritos sienten, son tiernos, inteligentes y muy fieles. Sin embargo, los expertos han prendido las alarmas sobre un tema que puede ser perjudicial: humanizar a los perros, es decir, pensar que ellos son humanos como nosotros, con nuestras mismas necesidades y que solo les falta hablar.

Recuerda que humanos y canes son dos especies diferentes y cada una tiene sus propias necesidades. Ellos no necesitan comida gourmet, bolsitos para ser cargados todo el tiempo ni días enteros en un spa. Con ejercicio diario, juego, aseo, cariño y comida los tendrás felices.

Acentuar lo negativo
Entrenar a una mascota no es nada fácil, de hecho, puede llevar a que varias personas pierdan la paciencia. Gritar, manotear y pegarle a objetos para asustarlo y que aprenda “sí o sí” es uno de los errores más grandes que alguien puede cometer. Tu peludo no solo puede volverse asustadizo, sino también agresivo hacia ti como método de protección.

Sé paciente y ten en mente que tienes al frente a un ser vivo capaz de sentir emociones y que para él tampoco es muy fácil entenderte. Estudios han demostrado que los refuerzos positivos son mucho más efectivos al momento de enseñar, que los castigos o el exceso de fuerza.
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