123 RF 123 RF

Por qué no debes tratar más a tu perro como un bebé

A pesar de que los queramos muchos existen límites que debes aceptar porque si no los pones en práctica, le estarías causando mucho daño a tu animal de compañía.

“Humanizar” a nuestros animales de compañía se ha vuelto en una práctica cada vez más común y que  probablemente lo hacemos sin saberlo y es que es normal no tener ese conocimiento de que esto podría causarles daños  de por vida. Lo importante es que una vez lo sepas, cambies.

Tratarlos como nuestros hijos pequeños es reemplazar parte de sus comportamientos instintivos y hacerlos perder su identidad, lo cual se reflejará en que tendrán actitudes rebeldes y les costará adaptarse a nuevos escenarios como compartir con otros de su misma especie.

Te puede interesar: Los beneficios de tener una mascota para envejecer

De acuerdo con Carolina Alaguna, etóloga de ‘Pedigree Adóptame’, “Al sobreprotegerlos, ponerles ropa incómoda, disfraces, zapatos, llevarlos en coches para bebé con la idea que ni siquiera pueden tocar el piso, tinturarles el pelo y colocarles gafas, por ejemplo, lo que hacemos es afectar negativamente su naturaleza de perro”.

Los errores más comunes que cometemos con nuestro perro

via GIPHY

Según la etóloga, las fallas ocurren en todas las facetas de la vida del can y son las siguientes:

  • En la Impregnación:

Lo ideal es que cuando vayas a comprar o adoptar a un perro esperes que comparta con su madre hasta los dos meses y medio, porque de lo contrario tendrá conflictos de identidad y sufrirán de problemas de comportamiento, pues la primera que debe reprender  y educar deberá ser la madre.

  • En la socialización y juego:

Debe compartir con otros perros, pero también con personas de todas las edades en la calle. Es decir, debe salir más y no quedarse encerrado. El juego es muy importante porque recrea partes importantes de su esencia y ayuda a controlar la mordida.

Mira también: Lo que puedes saber de tu perro, según sus ladridos

  • En el comportamiento gregario:

La “embarramos” cuando los alejamos de otros perros. Sus ancestros vienen de manada y ellos también lo necesitan. Los volvemos perros de terraza. Por eso ladran. Se vuelven territoriales y eso nos gustó porque los vemos como la seguridad de la casas. Los perros deberían pasar la mitad del tiempo con otros de los suyos.

  • Poca actividad Física:

No es solo salir y dar una vuelta para que hagan chichi y popo o dar solo una vuelta en el parque. Debemos salir de la rutina, cambiarles de juego, conocer otros lugares, llevarlos a hacer ejercicio con nosotros. Aunque, dependiendo de la raza, consulta con tu veterinario cuáles ejercicios hacer, pero de todas maneras, debe haber algo de actividad física.

  • Señales de calma y comportamientos naturales

Prohibirles que hagan cosas naturales de los perros, esos signos conductuales que realizan los perros para comunicarse con otros de su misma especie como bostezar, evitar la mirada, lamerse la nariz, que huelan otros perros, que gruñan o que ladren.

  • No ser un buen líder

“Ni muy muy, ni tan tan”. Ningún extremo es bueno, o sea que no podemos permitir que hagan lo que quieran y hacer como si nada, pero la idea tampoco es que lo reprendas por todo y uses la violencia. Necesitan que los eduques con mucha paciencia y mejor si lo haces con estímulos positivos.

Te recomendamos: Las 5 cosas que entiendes solo cuando tienes perro

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.