Mañas perrunas

Ciertos comportamientos repetitivos parecen graciosos y adorables, pero es mejor evaluar por qué ocurren; muchos de ellos pueden significar una patología e incluso, acarrear consecuencias físicas para tu mascota a corto plazo.

La palabra “maña” se asocia con vicios, malas costumbres o manías. En etología clínica no se usa propiamente, ya que puede abarcar diferentes tipos de conductas, algunas problemáticas y otras no tanto. Podemos decir que no representan un problema cuando no son molestas para el propietario, ni comprometen el bienestar físico o emocional para el perro.

Lo más normal es encontrar conductas que hemos reforzado involuntariamente y que, generalmente, el peludo repite porque sabe que le sirven como estrategia para demandar atención o simplemente porque le causan placer. Entre estas podemos encontrar perros que suben las patas o ladran al saludar, otros que hacen ‘ojitos’ como el Gato con Botas de Shrek cada vez que ven comida, algunos que empujan los brazos para que lo consientan, y otros que traen juguetes a las visitas para que les jueguen.

Para evitarlas, lo más importante es promover que nuestro perro pida las interacciones de forma calmada y que respete nuestros espacios personales. Para esto resulta efectivo aprender a ignorarlo (seguir con nuestra actividad sin siquiera mirarlo) y enseñarle que cuando quiera algo debe realizar una posición específica, por ejemplo, que use el sentado para decir ‘por favor’.

Las ‘mañas’ que evidencian falta de salud mental son aquellas conductas que se repiten constantemente y que llamamos trastornos compulsivos; generalmente, se dan por un estrés ambiental crónico. Entre ellas se diferencian conductas como el deambular estereotipado (caminar siguiendo un patrón); perseguirse la cola, lo cual también produce cojeras, porque el animal siempre utiliza el mismo brazo como eje; mutilaciones de la cola, o lamidos excesivos en los miembros que llegan a causar heridas abiertas, una conducta muy parecida a comerse las uñas en los humanos.

En cualquiera de estos y otros casos, es importante que nuestro perro tenga sus necesidades básicas cubiertas y esté recibiendo sus dos paseos diarios. Así mismo, es esencial dedicarle tiempo para enseñarle cómo interactuar con nosotros. Debemos redirigir la “maña” hacia una conducta alternativa que podamos reforzar y, en el caso de algunos trastornos compulsivos, se vuelve necesario el uso de psicofármacos.

TOP 5

Mañas caninas

Maña

¿Por qué ocurre?

Saltar al saludar

Al ser cachorros se lo permitimos; pero cuando son adultos y pesan más de 20 Kg, no es muy cómodo.

Oler la cola de otros perros

Por más asqueroso que nos parezca, es el equivalente a saludar dando la mano en humanos. ¿Qué tan amable es tu perro?

Dormir entre las piernas del propietario

Primero, debemos tener en cuenta que ellos nos ven como sus padres, pues les damos seguridad. Además, ¿a quién no le gusta dormir en un lugar calientico?

Pedir comida

¿Sabías que su olfato es un millón de veces más sensible que el nuestro? Con una sola vez que le des comida, lo seguirá haciendo.

Excesos de lamidos

Puede ser un trastorno compulsivo. Revisa las rutinas de paseos, y la interacción y actividad que le das diariamente.

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