¡No dejes que se asomen!

La dulce escena de ver a un perrito sacando la cabeza por la ventana de un carro en movimiento, puede convertirse en una un tanto dramática, a causa de las lesiones que esto alcanza a ocasionarles a algunas mascotas.

Ver a un perro disfrutar de la brisa mientras se asoma por la ventana de un auto, es realmente divertido. No obstante, hay que tener en cuenta las consecuencias que puede acarrear tal práctica en su salud y reconsiderar si esta debe permitirse o no en un futuro. Por un lado, es posible que se generen traumas en las corneas, debido al polvo, y lesiones como úlceras, como resultado del impacto de ciertos elementos que arrastra el viento.

De otro lado, también representa peligros en la medida en que a veces hay mascotas que se emocionan tanto frente a un estímulo olfativo o visual, que se lanzan del carro, incluso si este se halla en marcha. Esto no solo podría ocasionar heridas en tu mascota si no un verdadero accidente de tránsito. Si tienes vidrios automáticos, es necesario extremar aun más las medidas de seguridad, pues tu perro podría pisar los controles y quedar atrapado mientras cierra la ventanilla.

Igualmente, algunas mascotas presentan lesiones en los oídos como resultado de estos paseos al aire libre, debido a que el sonido del viento llega a alcanzar altas frecuencias en los carros en movimiento. Tales lesiones pueden convertirse en algunos casos en pérdidas auditivas permanentes.

Así las cosas, te recomendamos que en el próximo paseo familiar tomes todas las precauciones del caso, para que tu mascota viaje de manera segura. Es aconsejable, por ejemplo, ponerle un arnés, pues estos restringen sus movimientos al tiempo que les dan suficiente libertad para que disfruten el trayecto. Si tienes vidrios automáticos y tu carro te da la opción para ello, bloquea los controles traseros. Así todos irán tranquilos y libres de los peligros que pueden evitarse.

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