A partir de ciertas señales puedes detectar si tu mascota está siendo excesivamente consentida y generando comportamientos contraproducentes por esto. A partir de ciertas señales puedes detectar si tu mascota está siendo excesivamente consentida y generando comportamientos contraproducentes por esto. Foto: 4Patas.com.co

Súperconsentidos

Cuando Anatole France dijo: “hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma estará dormida”, jamás pensó que un siglo después estos peludos que tanto queremos se convertirían en mascotas excesivamente mimadas y con problemas de comportamiento.

Hoy, es normal que en las familias se considere al perro como un hijo más. Sin embargo, no hay que olvidar que las mascotas, además de manifestar su personalidad, también tienen necesidades propias de su especie. A veces, los amos tienden a sobreproteger a sus mascotas porque no quieren que otros animales les hagan daño, que se ensucien, que se enfermen o que conozcan el mundo que lo rodea.

No obstante, estos perros tienden a sufrir de una enfermedad llamada Síndrome de Privación Psicosocial. Consiste en un miedo generalizado a todo lo nuevo sumado al enorme riesgo de que, al no saber cómo lidiar con estos estímulos que lo asustan, termine desarrollando agresividad para defenderse. En otros casos, encontramos canes que aunque socializan bien, han desencadenado un apego patológico que suele manifestarse al dejarlos solos. Estos desarrollan conductas relacionadas con ansiedad tales como ladridos, aullidos, micciones, defecaciones y destructividad.

Perros súperconsentidos encontramos en todas las razas. Sin embargo, debido a su tamaño, los de talla pequeña como chihuahua, pekinés, yorkshire terrier, french poodle, pug, shih tzu y schnauzer suelen ser los que más se remiten a consulta por problemas derivados de sobreprotección.

Para evitar problemas de comportamiento, sin importar el tamaño y desde cachorros, los amos deben proveerles caminatas diarias en donde, además de realizar sus necesidades, tengan la posibilidad de interactuar de forma positiva (sin miedo) con diferentes personas, perros, animales, texturas, sonidos y olores. En casa, la familia ha de llevar a cabo una educación consistente y homogénea, en donde exista un equilibrio entre el amor, los límites y el respeto que le damos al amigo fiel.

De la misma forma en la que los castigos son contraproducentes en el desarrollo del temperamento, el exceso de cariño y la ausencia de normas de convivencia lo son para el comportamiento futuro de nuestro peludo amigo. Si necesitan ayuda profesional, no duden en buscar a un etólogo; pues, valga la aclaración, la etología es una especialización de la medicina veterinaria.

Señales de alerta de un perro mimado
1. Persigue a sus dueños por toda la casa.
2. Busca contacto físico continuo y un roce físico para dormir.
3. No come si no está acompañado.
4. Demanda atención en exceso: trae juguetes, ladra, salta, aruña y llega a morder para buscar interacción con el propietario.
5. Cuando su amo sale, presenta signos de ansiedad como: ladrar, deambular rápido, jadear, morder la ropa, entre otros.

Al estar solo presenta…
6. Vocalizaciones excesivas: ladridos o aullidos.
7. Eliminaciones inadecuadas: orina y defeca donde no debe.
8. Destructividad: realiza daños a puertas, ventanas y objetos cercanos a lugares de salida de la casa.
9. Al llegar a casa da signos de ansiedad como gemidos, ladrar, deambular rápido, jadear, morder la ropa, micción por excitación, entre otros.

Preguntas de nuestros lectores
Tengo un french poodle de siete meses. Mi esposo y yo lo amamos mucho, pero creo que le hago daño al consentirlo. Si llego más tarde de lo habitual, se deprime, llora y, en efecto, se enferma. No sé qué hacer, gasto mis quincenas en él. ¡AYUDA!
Paola Castillo. Mascota: Lalo. Valledupar, Cesar.
Primero, hay que descartar todos los problemas orgánicos que puedan generar inmunodepresión. Desde el comportamiento, debes disminuir el estrés que Lalo pueda sufrir ya que esto baja las defensas. En cuanto al manejo, es bueno establecer unas buenas rutinas de ejercicio, paseos y promover su independencia; para esto, ignora conductas de llamado de atención, realiza juegos donde puedas premiar estados de calma, establece límites, y promueve que su confianza se desarrolle en lugares donde no estés con tu esposo, por ejemplo, el paseo, visitas a familiares o asistencia a colegios caninos.

He escuchado sobre el Síndrome del Hiperafecto, pero ¿qué significa esto? Si mi perro lo tiene, cómo lo combato
Norma Valderrama. Mascota: Nala. Bogotá.
El síndrome que mencionas no es un diagnóstico de etología clínica como tal. No todos los perros que se consienten en exceso presentan problemas de conducta. Sin embargo, el ser tan mimados tiende a generar un apego patológico hacia uno o varios miembros de la familia, a tal punto que no admiten quedarse solos. Esta enfermedad se llama Ansiedad por Separación. Para solucionarla debes trabajar en la independencia, crearle una zona segura donde pueda refugiarse cuando esté asustado, realizar ejercicios de salidas paulatinas controladas y, de ser necesario, medicar.

¿Es verdad que si sobreprotejo a mi perro, puede presentar problemas de salud? ¿Qué tipo de enfermedades presentaría? ¿Cuáles son las razas más propensas a desarrollar estas afecciones?
Luz Clemencia Galeano. Mascota: Kika. Bogotá.
El sistema inmune, cada vez que tiene contacto con patógenos, genera mecanismos de defensa específicos para cada enfermedad. Cuando no dejamos que el perro salga a la calle, por ejemplo, que se ensucie o juegue con otros caninos, evitamos también que entre en contacto con estos patógenos y así mismo que cree la defensa específica. Esto lo hace más susceptible a que se enferme. No se trata de razas, es cuestión de unas buenas rutinas de paseos, socialización y medicina preventiva.
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