Mi perro y yo Mi perro y yo

Mi perro y yo

Cuando de mascotas se trata, no hay duda de que llenan nuestros días de amor y felicidad. En la revista 4patas reservamos este espacio para que compartas los recuerdos, reflexiones y anécdotas más divertidas de tus mejores amigos.

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Vimos en una publicación de Facebook a un cachorro de 3 meses que habían abandonado en un potrero. Fuimos a conocerlo y en menos de cinco minutos nos robó el corazón. El taxista que nos llevó al lugar se llamaba José Benito, entonces decidimos que ese sería su nombre. Desde entonces todos los días son una oportunidad para conocer el verdadero amor incondicional. Sus ojitos marrones delineados de nobleza se asoman a la cama a diario, convirtiéndose en un dulce despertar para colorear un libro de aventuras que juntos hemos diseñado. Muchos dicen que cuando tienes una mascota la vida cambia y de eso estoy segura, él cambió la mía a tal punto que hoy es la inspiración para un lindo proyecto que tiene el objetivo ayudar a otros peluditos víctimas de la indiferencia y el abandono. Benito me enseñó a amar sin límites ni restricciones
María José Ocampo, Bogotá.

Foto Pablo Martinez Maria y Benito 1

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Ellas son mis peludas, Iris (la grandota) y Hele (la peque). Llegaron a mi hogar en tiempos y circunstancias muy diferentes. Iris, buscaba una nueva casa y llegó a nuestra familia cuando apenas tenía 2 meses; con su cariño y su mirada se robó nuestro amor. Tres años después, encontramos a Hele junto a sus cuatro hermanas en una finca; y al igual que Iris, nos conquistó. Al mes y medio de vida ya compartían juguetes, cama, daños y familia. Es indescriptible la felicidad que las peludas nos han dado, su incondicional compañía y sus gestos de agradecimiento, las hacen únicas. Adoptar un peludo, es el mejor camino.
Laura Narváez, Bogotá.

Laura Narvaez
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Tengo un especial aprecio por los perros criollos y por supuesto mi única opción era la adopción. En Bosa encontré una fundación a la que llegué en busca de una mascota, allí me estaba esperando un criollito negro y con ojos grises. Al otro día salimos para Icononzo, Tolima, donde viviría con él. Aunque mi mamá sentía miedo, Otus se encargó de enamorarla y hoy no albergamos la idea de llegar a casa y no sentir su felicidad y sus interminables ladridos. Lo que más amo de Otus es que es el guardián de mi familia: cuida a mi tío cuando está enfermo, no deja sola a mi abuelita cuando salimos y es el compañero fiel de mi tía y mi prima. Desde que él llegó a nuestras vidas, conocimos la fidelidad y el amor incondicional, y por supuesto, también aprendimos a reírnos de todas sus travesuras.
Lorena Castañeda, Icononzo (Tolima).

Lorena  y Otus
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El 14 de diciembre de 2011, Scotch llegó a mi vida; siempre quise tener un perro, pero era imposible por mi residencia y viajes al exterior. Hace más de tres años me radiqué en Colombia e hice realidad mi sueño. Siendo mi primera mascota leí un par de libros para aprender a cuidarlo, mis capítulos favoritos fueron los de entrenamiento; fue increíble como en 30 minutos logré que se sentara y diera la mano. Él es una compañía que no tiene comparación, no pensé que me podía enamorar de un animal tan fácilmente. Como fotógrafo publicitario le hice unas fotos, que tuvieron gran impacto en el medio y hoy ya es el alma del estudio; todos aquellos que visitan el lugar quieren tenerlo cerca, jamás pasa desapercibido y terminó convirtiéndose en protagonista de muchas campañas. Me aseguro de que no le falte absolutamente nada y seguiré disfrutando cada momento con él mientras la vida me permita tenerlo a mi lado.
Andrés Rodríguez, Bogotá.

Andres Rodriguez y Scotch

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Ella es Martina. La peluda que se adueñó de mi corazón. Nuestra historia comienza en septiembre del año pasado cuando nació, tenía temor de llevarla a mi casa porque mi mamá no es muy amante de los perros y cuando me permitió tenerla, porque vivo en su casa, me hizo demasiado feliz. Ahora es nuestra adoración y sí es cierto que una compañía así te cambia la vida. Gracias a Martina nuestra casa tiene otra energía y mi mamá cambió su pensamiento acerca de los perros. ¡Gracias pequeña por permitirnos ser parte de tu vida!
Johanna Pico, Bogotá.

Johanna y Martina
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Fry llegó a la familia Bernal en diciembre de 2006. Sus primeros meses fueron de juegos y actividad porque yo estaba recién graduado y tenía tiempo de sobra para pasar horas de parque junto al leal golden, que después de años todavía se roba muchas miradas cuando pasea a nuestro lado. Fry es mi compañero ideal y también ha estirado su amorosa pata a mis tres sobrinitos, a quienes les he enseñado la importancia y el respeto que merece una mascota, porque para nosotros este bello monito, es un miembro más de la familia.
Daniel Bernal, Bogotá.

Daniel y Fry

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