Cristina Hurtado y Odín, ¿quién manda a quién?

La presentadora tiene un enorme perro que se ha convertido en otro miembro de su familia. Este terranova de 16 meses ha llenado su hogar de momentos inolvidables.

Cristina Hurtado tenía un gato que se creía una porcelana. Se posaba sobre el televisor de la sala de su casa, enfocaba sus ojos verdes en la familia y esperaba paciente hasta que la novela se acabara. Entonces se paraba y buscaba a Cristina, se acostaba sobre su pecho y se quedaba dormido.

Se llamaba Crispín y fue su primera mascota. Un día sus papás decidieron llevarlo a la finca del abuelo y el felino enfiló las uñas y se fue monte adentro.  Cristina lo quería tanto que lloró desconsolada, sin embargo, Crispín regresó. A pesar de esto, su dueña tuvo que resignarse a quedarse sin él y solo visitarlo de vez en cuando.

Cristina ha tenido contacto con animales y mascotas desde que tiene uso de razón. Antes de Crispín –y su espíritu ornamental–, estuvo Linda, una collie mediana que alegraba los días de su papá y, por supuesto, los de ella. También tuvo a su cuidado un pastor alemán y ahí terminó la cuenta.

Una decisión familiar


Cuando la antioqueña se trasladó a Bogotá, formó una familia y le sugirió a su esposo, el actor ‘Jose’ Narváez, que tuvieran una mascota; recordó lo que era conciliar. Él nunca había tenido una mascota, así que fue difícil convencerlo. Sin embargo, un día de la madre la actriz recibió el mejor regalo, uno que no esperaba, “¡Jose me dio licencia para tener un animal!”.  

Optó por un gato, decisión fallida, porque no es un animal que a Jose le gustara mucho. Después de un par de meses y unas cuantas miradas atravesadas, Cristina se aseguró de dejar el gato en buenas manos, con unos amigos, y encontró a Odín, su otro hijo. Un terranova de enormes proporciones, de ojos tiernos y mirada tranquila, que no solo le encantá a sus hijos, sino que ha unido a toda la familia.

¿Hace cuánto llegó Odín a la casa Narváez Hurtado?

Hace 16 meses. Después de que nos despedimos del gato, Jose empezó a mirar diferentes razas de perro por Internet y encontró el terranova. Se entusiasmó mucho, veía videos, descubrió que era un perro de rescate, nadador, niñero. Mejor dicho, se enamoró. Lo compramos y nos lo entregaron de dos meses, era la cosa más tierna que yo había visto en mi vida.

¿De dónde salió el nombre?

En la camada de este perro todos tenían que tener un nombre que empezara por O. Al principio no se nos ocurría nada, pero después mis hijos, que eran fanáticos de Thor, encontraron a Odín, que es su papá y nos pareció perfecto.

¿Qué representa para la familia?

Yo tengo dos hijos, tres con Odín. El perro es eso, es parte de nosotros, incluso nos ha tocado modificar muchos de nuestros hábitos, vamos a cambiar el carro porque no cabe en el que tenemos, todo por las necesidades de él. Cuando tú decides tener un perro y sobre todo uno de esta magnitud, tan grande, tan demandante, tienes que asumirlo con responsabilidad, mil cosas vienen con él.

¿Qué es lo que más disfrutas de tener una mascota?


Los animales son una gran compañía y te llenan de una energía diferente. Siempre están para ti, nunca están de mal genio, ni te van a refutar nada. El mío es muy cariñoso, le encantan los niños y es muy pasivo. Los perros chiquitos lo molestan y él sale corriendo. Además está muy pequeño aún, entonces disfruta jugar con la pelota y estar con mis hijos. ¡Y nos cuida! Odín siente la energía de las personas. Cuando alguien no le gusta empieza a ladrar, protegiendo a su familia.

Un perro de este porte debe demandar muchos cuidados, ¿qué hay detrás de ese pelo negro tan brillante?

Hay unas manos que lo peinan todos los días. Efectivamente no es lo mismo tener un perro pequeño que un terranova. No solo hay que peinarlo, hay que llevarlo a nadar porque es un perro nadador, lavarle los dientes, llevarlo mínimo cada 15 días a la guardería, nosotros lo mandamos a una que hay en Chía donde puede correr, interactuar con otros perros, y, lo principal, hay que darle mucho amor, consentirlo, hacerlo sentir uno más de nosotros.

También habrá que corregirlo ¿no?


Sí, pero de eso se encarga mi esposo, el macho alfa. Jose se ha preparado mucho para tener a Odín. Como él nunca había tenido perro, se leyó un libro de César Millán, el ‘Encantador de perros’, que le ha servido mucho. Él le silva y el perro corre hacia él. Cuando comete alguna travesura lo regaña con amor. Así como lo corrige, lo quiere.

¿Odín ha unido más a la familia?

Claro que sí, sobre todo nos ha hecho pensar en planes y actividades que antes no hacíamos. Propicia momentos muy lindos. Por ejemplo, si no lo tuviéramos no pensaríamos en pasar más tiempo en contacto con la naturaleza. Pero gracias a él ahora tratamos de ir mucho al Sisga; hace poco fuimos a Villa de Leyva a una caminata ecológica bellísima. Gracias a Odín bajamos juntos al parque, jugamos, a veces nos sentamos alrededor de él a conversar. Yo pienso mucho en los recuerdos gratos que van a quedar en la mente de nuestros hijos.

¿Se sufre tanto con una mascota como con un hijo?

Guardando las proporciones se podría decir que sí. Hace poco Odín se comió algo dañado y se enfermó. Nos tocó llevarlo a la clínica y el veterinario nos dijo que era un tema grave, que podía tener repercusiones posteriores y todos nos pusimos muy tristes, pues pensamos que no iba a estar más con nosotros. Fue dramático, pero afortunadamente salió todo muy bien y hoy sigue en nuestra casa.

Y tiene perfil en Twitter, @odinnarvaezh ¿Cómo sucedió eso?

Ese perfil se lo creó una niña porque, como nosotros subimos fotos del perro a las redes sociales, la gente le ha cogido cariño. A mí eso me parece bonito, nuestros seguidores no se pierden un momento de los que reportamos en Twitter.

¿Quisieras tener más animales?

Mi sueño es irme a vivir a una casa, con dos perros y dos gatos, los amo. Quiero uno que duerma conmigo, que me acompañe, que se me suba a las piernas, quiero un gato que esté conmigo siempre.


Los perros terranova

Esta raza, de origen canadiense, tiene rasgos similares al san bernardo y al mastín inglés. Son conocidos por participar en rescates acuáticos; la forma de sus patas se asemeja a la de un pato, por ello son ideales para nadar. Los machos pueden llegar a pesar hasta 70 kilos y las hembras 55. Un terranova puede ser negro, café o blanco con manchas negras. Son perros muy fieles y, a pesar de su fuerza y tamaño, son bastante calmados.
¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.