Este yorkshire terrier se robó el corazón de la presentadora de Univisión. Este yorkshire terrier se robó el corazón de la presentadora de Univisión. Foto: Karen Salamanca

Jessica Cediel y Perseo, dupla inseparable

Mientras la actriz y presentadora se prepara para conquistar al público hispano de Estados Unidos –con su ingreso a Univisión–, también ha tenido que dedicarle tiempo a los trámites necesarios para viajar acompañada del pequeño perro, dueño de su amor. Esta es su historia.

Texto: Juan David Montes S.

Perseo corre curioso por la habitación del hotel en el que se le tomarán las fotos a Jessica, mientras ella espera sentada para que la maquillen. Este yorkshire terrier es tan pequeño que se puede esconder detrás de cualquiera de los muebles que está en la sala. Empieza a ladrar cuando el secador es encendido; Jessica permanece en calma y comenta que Perseo es su primer perro de raza miniatura.

Antes de convertirse en presentadora de programas como Bravíssimo (Citytv), Nuestra Semana Nuestra Tele, Estilo y Muy Buenos Días (Canal RCN), Jessica pasó gran parte de su vida en una finca y tuvo la posibilidad de rodearse de ejemplares caninos de gran tamaño, por lo que todo es nuevo con este pequeñín; incluso afirma que hacerse cargo de él es casi como si se tratara de otra especie animal. Jessica pronto estará radicada del todo en Miami y su amigo cuadrúpedo ya se encuentra ansioso por acompañarla en esta nueva aventura.

¿Cómo llegó Perseo a tu vida?
Me lo regaló Pipe.

¿Fue en alguna ocasión especial?
No, simplemente me dijo: “¿te gustaría que tuviéramos un perro?”. Empezamos a pensar en la raza. Yo me crié en una finca, entonces toda la vida he tenido perros grandes, que protegen. A mí, de hecho, no me gustaban las mascotas chiquitas. Pero Perseo cambió esa percepción y ahora es como mi bebé; es mi adoración.

¿Cómo llegaron a la elección de esta raza?
Pipe estaba viajando para un concierto y vio a una señora con un perrito como Perseo. Le preguntó sobre la raza y ella le dio el dato. Este es un can de exposición, tiene pedigrí, los papás fueron campeones, son europeos y han ganado torneos. Pero yo no lo tengo para eso.

¿Por qué se llama Perseo?
El nombre se lo puso Pipe. Estábamos entre Leonidas y Perseo. Yo creo que sí tiene cara como de un ser de la mitología griega (risas).

¿Qué otras mascotas has tenido?
Antes de Perseo, tuve un perro que me regaló Alejandro Riaño cuando trabajábamos en Nuestra Semana Nuestra Tele. Era un pitbull espectacular, se llamaba Axel, pero murió, entonces quedé muy triste. Antes de Axel, tuve otro pitbull que se llamaba Homero, también divino. Estuvo conmigo desde los dos meses hasta que una vez ocurrió una pelea con uno de los perros de su camada y lo mataron. Quedé traumatizada. No volví a tener mascotas durante 10 años. A Homero lo precedió una perra que se llamaba Luna, una fila brasilera. Y el primer perro que tuve en la vida era un gozque que se llamaba Foster.

¿Cómo has logrado superar la pérdida de todas tus mascotas?
Lloro como si se hubiera muerto un familiar, se me inflan los ojos, me da un ‘guayabo’ superlargo. Siempre digo que no voy a tener más perros, porque uno se encariña con ellos, pero luego veo sus caritas y me enamoran de nuevo.

¿Cuál es la diferencia entre tener perros de finca y de raza pequeña?
Cuando salía a pasear con Homero, él infundía respeto. Ni los otros perros ni la gente se acercaban porque él me protegía. De hecho, a mí no me podían alzar la mano ni hablar duro porque estaba ahí pendiente; pero, obviamente, por su gran tamaño, no lo podía meter en la casa. Sí lo bañaba y jugaba con él, pero era afuera, en el jardín. En cambio, esta miniatura es un juguete. Yo me baño en la ducha con él, lo meto a la cama, me lo llevo de paseo, a hacer vueltas, me acompaña en el carro. Si quiero dormir y ver televisión, se queda en la cama toda la tarde ahí juicioso o si quiero salir a jugar en el parque, también. Se pega al plan que le pongan. Es un perro todoterreno.

¿Y qué diferencia existe entre un gozque y un perro con pedigrí?
Los criollos son más fuertes, se pueden comer un cucarrón y no les pasa nada. En cambio, un perro de raza se come eso y se puede morir. Básicamente los gozques son poderosos y resistentes. Perros como Perseo, son más delicados.

¿Qué procedimientos has tenido que hacer para irte con Perseo a Miami?
Es un proceso costoso, y más si se tiene en cuenta que es para un perrito tan chiquito. Hay que diligenciar varios documentos con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), también es necesario comprar un guacal y que la mascota esté al día con sus vacunas. Existen algunas urbanizaciones o conjuntos que exigen una entrada no reembolsable y una mensualidad por tener un perro. Inicialmente, llego a casa de mi hermana y ella no tiene mascotas, entonces no puedo llevar a Perseo a su casa, pero dentro de dos o tres meses, cuando tenga mi propio apartamento, sí me lo voy a llevar.

¿Cuál es tu plan favorito con Perseo?
Todos. Se baña en la ducha mientras le corto el pelo –no me gusta ponerle moños, simplemente su cadenita–. Jugamos a las escondidas en la casa, yo lo busco a él o él a mí. Tiene mil juguetes y de vez en cuando, le compro galleticas. Él me acompaña siempre: si voy a la cocina está conmigo, si me baño se queda esperándome. A veces lo arruncho; el perro es descarado, hasta duerme al lado mío.

¿Tú eres su favorita?
Sí, pero también quiere mucho a mi mamá. A nosotras cuatro nos adora. Nos ve, nos escucha o nos huele, y él se desespera.

¿Y cómo es la relación con Pipe?
Lo quiere mucho, pero como él viaja tanto, casi no lo ve. Sin embargo, cuando llega le dice “bebé” y ahí mismo sale alborotado a buscarlo.

¿Crees que tener una mascota es una prueba de lo que implica ser mamá?
Yo creo que un perro –o una mascota, en general– sí es como un hijo para uno. Existen varias responsabilidades: la comida, la medicina, su salud, sus necesidades. Definitivamente, es un integrante más de la familia.

¿Quisieras tener más mascotas?
Con Perseo estoy plena; me alegra la vida.

¿Cuál ha sido la situación más difícil por la que has pasado con Perseo?
Cuando estaba mudando los dientes, no se le cayeron los de leche, entonces parecía una piraña. Tenía doble dentadura arriba y abajo. Tuvimos que llevarlo a la veterinaria para que lo operaran y los cuidados eran como los que requiere un humano cuando se opera: el antibiótico, la limpieza, las pastas. Es lo único complicado que hemos pasado. De vez en cuando, me hace daños en la casa y él ya sabe qué significa el tono de mi voz. Él baja las orejas y corre a esconderse. Yo lo busco, lo reprendo y después de 10 minutos volvemos a amarnos.

¿Cuál es el consejo que le darías a los dueños primerizos?
Hay que educar a las mascotas. Si viven en una finca o en un campo abierto, no hay lío. Pero hay que instruirlos porque desde pequeños aprenden. Uno les indica lo que está bien y lo que está mal. Para mí, el adiestramiento es básico en los temas de aseo y de limpieza. Que el perro no haga sus necesidades en cualquier lado, o que destruya los muebles sin que se le castigue solo porque es ‘el perrito’. Es terrible salir y, al regresar, encontrar la casa vuelta nada. También es importante darles mucho amor.

Con agendas tan ocupadas como la tuya, ¿cómo se saca tiempo para la atención que necesita una mascota?
Perseo se queda en la casa y no me hace males.

¿Qué cuidados requiere un perro de raza tan pequeña?
Son demasiado delicados y muy manipuladores. Hay que saberlos consentir pero también hay que saber manejarlos. Lo consiento mucho con la alimentación, pero no lo malacostumbro, no me gusta darle comida para humanos. También le lavo los dientes y le cepillo el pelo con frecuencia. Lo más importante es que esté sano. A la hora de bañarlo, le tapo las orejas con un algodón. Tengo un líquido especial para que no le dé otitis. Perseo es como un juguetito.

¡No te pierdas este clip con Jessica Cediel y Perseo!

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