Salvavidas: Andrea Fernanda Castro y Verón

Cuando un ser humano adopta a un perro, no se sabe con certeza quién termina salvando a quién. Estas son algunas de las muchas historias que recibimos de nuestros lectores y de sus mascotas rescatadas: testimonios que confirman que siempre vale la pena arriesgarnos para darle a un animal una segunda oportunidad.

Rescatamos a Verón cuando era un bebé. Lo querían dormir porque estaba muy enfermo y su pronóstico era desalentador; sin embargo, decidimos hacer todo lo posible para que viviera más de una semana. Su llegada inesperada a nuestra vida la cambió completamente. No queríamos hijos ni más perros, pues con él ya teníamos trabajo de sobra, pero sus hermosos ojos estrellados cambiaron nuestro corazón. Decidimos adoptar a Hashy —un perro adulto que era usado como máquina para tener cachorros— y tener un hijo. Después de tres años en los que disfrutamos de sus mejores días, Verón murió. Estamos seguros de que tenía un propósito, y lo cumplió y se marchó. Él no solo fue una mascota: también un ser muy amado en mi hogar. Fue parte de nuestra familia y nosotros parte de su manada.


Foto: Andrea Fernanda Castro.

Te invitamos a conocer la historia de Los Caminantes y como el rescate de un animal abandonado puede ser el rescate de tu propia vida.

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