ABC de la nueva Ley Animal

Te contamos todo lo que debes saber sobre la legislación colombiana, que reconoce a los animales como seres sintientes.

Casos de maltrato animal como el de Muñeca, la perrita a la que un hombre le mutiló sus extremidades, o el del perro que es transportado entre un costal cargado en la parte posterior de un camión, entre muchos de los que han sacudido a la sociedad colombiana, deben ser castigados con todo el peso de la ley, gracias a la nueva normatividad que el Presidente de la República sancionó a principios de este año.

Antes de la aprobación de la Ley 1774 de 2016, el maltrato animal era sancionado bajo la Ley 84 de 1989, más conocida como Estatuto Nacional de Protección de los Animales, en el que, si bien se declaraba que estos debían tener especial protección contra el sufrimiento y el dolor, estas conductas no eran consideradas delitos sino contravenciones de menor gravedad, castigadas con multas mínimas.

Con la convicción de que era necesario modificar este estatuto, así como el Código Civil, para cambiar el estatus jurídico de los animales, y el Código Penal, para convertir el maltrato en una conducta punible, diferentes organizaciones animalistas trabajaron en conjunto con la bancada animalista del Congreso de la República hasta lograr la aprobación de esta nueva legislación.

Mínimos de bienestar animal

La nueva ley introduce en el país los principios compartidos por todas las legislaciones de protección animal en el mundo, más conocidos como ‘las cinco libertades’. Se trata de mínimos vitales que todo amo debe garantizar a su mascota:

1. Estar LIBRES DE SED Y HAMBRE, tener acceso a agua fresca y a una dieta saludable y vigorosa.

2. Estar LIBRES DE INCOMODIDAD, proporcionando un entorno adecuado que incluya un techo y un área cómoda de descanso.

3. Estar LIBRES DE DOLOR, lesiones y enfermedad, por la prevención o diagnóstico rápido y tratamiento.

4. Estar LIBRES DE MIEDO Y ESTRÉS, en condiciones que eviten su sufrimiento psicológico.

5. Tener la LIBERTAD DE EXPRESAR su comportamiento natural.

¡Por fin! Seres sintientes ante la ley

La principal victoria con esta legislación es el cambio que se produce en el estatus jurídico de los animales, que dejan de ser entendidos como ‘cosas’ o ‘bienes muebles’ y pasan a ser reconocidos como seres sintientes y sujetos de especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en particular, el causado directa e indirectamente por los seres humanos. Para Natalia Parra Osorio, directora de la plataforma colombiana por los animales ALTO, esto“conlleva a un cambio de paradigma y por ende al desprendimiento de cambios a futuro, en lo legal y en lo cultural”. Además, resalta, la Ley hace un llamado a todos los ciudadanos para que cambien las conductas dañinas y aquellas que atenten contra el bienestar de los animales.

Una responsabilidad colectiva

Bajo esta nueva ley, la protección animal es entendida como una responsabilidad colectiva en la que el estado, la sociedad y todos los ciudadanos tienen la obligación de asistir y proteger a los animales con acciones oportunas ante situaciones que pongan en peligro su vida, su salud o su integridad física. Así mismo, “tienen la responsabilidad de tomar parte activa en la prevención y eliminación del maltrato, crueldad y violencia contra los animales; también es su deber abstenerse de cualquier acto injustificado de violencia o maltrato contra estos y denunciar aquellos infractores de las conductas señaladas de los que se tenga conocimiento”, según explicita el artículo 3. Aunque aún se está trabajando en una guía para los ciudadanos y otra para las autoridades, en la que queden claramente establecidos los procedimientos de reglamentación, es deber de todos los colombianos denunciar cualquier acción cruel que se cometa en contra de los animales, lo que debe realizarse ante las autoridades policivas más cercanas.

Castigos contra el maltrato animal

El segundo gran avance de esta legislación es que eleva las conductas de maltrato hacia un animal a la categoría de delito, generando penas privativas de la libertad y sanciones pecuniarias que contemplan multas hasta de 60 salarios mínimos. en ese sentido, de acuerdo con la Ley 1774 del 2016, será sancionado:

Quien maltrate a un animal doméstico, amansado, silvestre vertebrado o exótico vertebrado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud o integridad física, incurrirá en:

  • Pena de prisión: de 12 a 36 meses.
  • Inhabilidad especial: de uno a tres años para el ejercicio de una profesión, oficio, comercio o tenencia que tenga relación con los animales.
  • Multas: de cinco a 60 salarios mínimos mensuales legales vigentes. • Agravantes: estas penas se aumentarán si la conducta se comete con sevicia, en la vía o en un sitio público, con la actuación de menores de edad o en presencia de aquellos, por un servidor público o si se cometen actos sexuales con los animales.
  • Excepciones: no serán sancionadas las prácticas que tengan como objetivo el cuidado, reproducción, cría y adiestramiento, así como las relacionadas con la producción de alimentos; y las actividades de entrenamiento para competencias legalmente aceptadas. También las personas que adelanten acciones de salubridad pública, tendientes a controlar brotes epidémicos o transmisión de enfermedades zoonóticas. También es muy importante que la Ley permite a las autoridades realizar la retención inmediata de animales que presuntamente han sido agredidos, mientras se realiza la investigación correspondiente.

Asuntos pendientes

Aunque la Ley 1774 introduce cambios significativos para el país, los expertos señalan que aún hay temas que se deben debatir y regular en pro de la protección de los animales.

• Adecuación institucional: para que la Ley pase del papel a la realidad y sea efectiva, “el estado deberá adecuar unas mínimas estructuras para darle trámite. Se requiere que las autoridades en todo el territorio nacional sean sensibilizadas y capacitadas y que las administraciones comiencen a equiparse con lugares idóneos para recibir en custodia a los animales víctimas de maltrato o a destinar recursos para ello”, asegura Natalia Parra, quien también es secretaria técnica de la bancada animalista en el Congreso de la república.

• Peleas de gallos, corridas de toros, corralejas, coleo y rejoneo: estos espectáculos siguen siendo considerados una excepción entre las acciones de crueldad para con los animales, según el artículo 7 de la Ley 84 de 1989.

• Corte de colas y orejas: este tema, que causa gran inquietud entre los ciudadanos, tampoco forma parte de la reciente legislación. el artículo 6 del estatuto Nacional de Protección de los Animales establece que, si bien es una conducta cruel remover o mutilar cualquier miembro de un animal vivo, hay excepciones cuando median razones técnicas, científicas, zooprofilácticas y estéticas.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.