Los siete acumuladores más terribles de la historia

Si conoces a alguien a quien se le dificulta botar o desechar aquello que no le sirve o que solo vive acaparando objetos, o peor aún animales, te contamos que puede estar sufriendo de acaparamiento patológico, como fue el caso de estos 7 personas.

El caso de Acasio, en Bogotá, un acumulador de animales conocido por los capitalinos, ha llamado nuevamente  la atención de muchos. Este no es un caso aislado. Estas siete personas padecen de esta patología.

Homer y Langley Collyer

Los hermanos Homer y Langley Collyer han sido objeto de películas,  obras de teatro y una reciente novela. Pertenecieron  a la élite de Manhatan hasta 1920, año en el que murieron sus padres y se retiraron de ese círculo para comenzar a viajar y pasar el tiempo entre dos ciudades. Su problema de acumulación comenzó, como la mayoría de los casos, por la soledad que atravesaron luego de la pérdida de su familia cercana. Sus dos casas estaban llenas de objetos de valor que protegían para no perder.

Un día los vecinos se  quejaron del mal olor que salía del hogar de los hermanos. C uando la policía entró a revisar encontró a Homer Collyer muerto. Su cuerpo estaba tirado entre toneladas de basura, incluyendo máquinas de afeitar y montañas de periódico viejo. Su hermano Langley fue encontrado muerto en la misma casa, luego de semanas de búsqueda.  Estaba en su casa escondido entre toneladas de basura. Su muerte se había producido hacía mucho tiempo, pero  su cuerpo no había sido encontrado porque las ratas se lo comieron poco a poco. Homer, ciego y cojo,  murió de hambre luego de que su hermano Langley fue encontrado entre la basura que habían acumulado en su casa.

Edith Bouvier y  Edith Ewing Bouvier

A principio de la década de los 70, dos mujeres fueron relacionadas con Jackeline Onassis, por esta relación fueron objeto de documentales. Se trata de  Edith Bouvier y su madre  Edith Ewing Bouvier. Las dos pertenecían a la alta sociedad de Nueva York.  Sus días transcurrían en la mansión que compartían en esta ciudad.

Un día, mientras  el Consejo de Salud del Condado de Suffolk revisaba su enorme casa, encontraron montones de basura en medio de desechos humanos y  animales. Se dijo que ellas solo usaban tres de las veintiocho que tenía la mansión. El resto estaban ocupadas por gatos y zarigüeyas.

Cuando Jackeline Onassis se enteró de su deceso pagó una gran suma de dinero para limpiar la mansión. Quienes hicieron este trabajo comentaron que el  lugar estaba tan lleno de pulgas que debían entrar con collares antipulgas.

Edmun Trebus

Este hombre Polaco llegó a Inglaterra luego de la segunda guerra mundial. Su acumulación comenzó cuando  se empeñó en recoger los objetos que botaban sus vecinos. Vivió en una casa destartalada en Crouch End, al norte de Londres. Su problema de acumulación fue tan grave que tuvo problemas con el departamento de salud ambiental de la Haringey, debido a que su casa estaba siempre rodeada de basura.

Falleció en 2002, también era un gran coleccionista. Su amor por Elvis Presley lo llevó a tener su discografía y un gran número de objetos  que hacían alusión al cantante y que acumulaba entre las tantas cosas que guardaba.

BBC realizó un documental de Trebus,  en él contó que  jamás tiraba nada a la basura y que en varias ocasiones discutió con el equipo de limpieza municipal que había sido contratado para limpiar su casa.

Trebus murió a los 83 años en un asilo.

Ida Mayfield

Esta mujer pertenecía a la alta sociedad de  Nueva York, era reconocida por su elegancia y belleza, con la que atrajo a muchos pretendientes. Se casó con  Benjamin Wood, editor del New York Daily News Su matrimonio era sumamente infeliz , así que para compensar su desdicha, su esposo le entregaba  grandes cantidades de dinero para que se dedicara a hacer compras.

Luego de la muerte de su esposo, Mayfield quedó a cargo del periódico y cayó en bancarrota.  En ese momento, pasó a vivir en una habitación de la que nunca salió.

Al morir había  acumulado 1 millón de dólares  en efectivo y  ollas y sartenes que permanecían en la habitación de un hotel en el que vivió.  Al momento de su fallecimiento tenía  acomodado en su cintura un total de 10 mil dólares,

Bettina Grossman

Vivió en el hotel Chelsea, en la habitación 503. Esta mujer se tomó las paredes del hotel en donde tenía colgadas muchas obras de arte a su alrededor, con las que se dice  pagó muchas veces la renta de este sitio.

Durante un tiempo ella vivió en el pasillo del hotel rodeada de las obras de arte de  su propia creación.  El cineasta Sam Basset finalmente la convenció de que mostrara sus cuadros y la ayudó a construir estantes para hacer  una exposición.

En 2007 se hizo un documental de Grossman, quien terminó viviendo en un asilo luego de haberse partido la cadera.

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