Una oportunidad de vivir para Kooky

Kooky es una hermosa perrita a la que pocos se le acercaban por su aspecto físico. Sin embargo, todo cambió, gracias a una oportunidad que le cambió la vida.

Su piel hacía que todos la miraran de lejos. Ella aunque tierna, tranquila y sutil no tenía la compañia de ningún humano. ¡Todos temían acercarse!

Los rastros de su cara hacían creer a quienes se la cruzaban que era una perra que tenía en su cara las marcas de las peleas a las que era sometida. Su historia nada tenía que ver con lo que a gemte pensaba. Ella tenía un buen carácter y su piel estaba marcada por culpa de la sarna que poco a poco se había apoderado de ella.

Su caso de sarna era tan severo que la piel del lado izquierdo se fue cayendo hasta que quedó practicamente "despellejada". Además. Kooky sufría de otras patologías que lejos de ayudarle, le producían más problemas en la piel. Su problema se complicaba cada vez más. Aunque los transeúntes pasaban y la observaban. Por fin, un refugio ubicado en Georgia (Estados Unidos(, la recogió y la ayudó. ¡Ellos le salvaron la vida!

La Fundación Second Change Rescue se dedica a rescatar animales, dándoles una segunda oportunidad para que otras familias les den una segunda oportunidad para que sean felices y hagan feliz a una familia

Gracias a Second Change Rescue, Kooky recibió un tratamiento médico que lamentablemente le ocasionó problemas. En la mitad del tratamiento el sarna volvió a atacar, esta vez con más fuerza, tanto que este cachorro de menos de un año empezó a tener problemas respiratorios.

Aunque no se sabe realmente cómo empezó a sufir de sarna, los expertos presumen que pudo ser por un veneno que consumió. Además, no se sabe en qué momento lo ingirió, lo cierto es que contó con la ayuda necesaria para salir de este grave estado en el que la dejó esta enfermedad.

Actualmente, Kooky no solo está más recuperada, tanto que ya tiene el verdadero color de su piel, sino que está próxima a llegar a u nuevo hogar en Nueva York, en donde una familia espera por ella.  Ahotra es feliz, gracias a esta nueva oportunidad que le permite vivir dignamente.

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