Grooming canino Grooming canino Foto: 123RF

Peinados con estilo

Cuando se trata de pelajes, existe una amplia variedad y cada raza tiene su estilo particular. Para César Salamanca, groomer profesional, no importa si el pelo es duro, largo, corto o rizado: todos los perros tienen su encanto.

Poodle
También se le conoce como caniche y en el ranking de las razas más inteligentes del científico Stanley Coren ocupa el segundo lugar. La técnica para acicalar su pelaje es el scissoring, una combinación minuciosa de máquina y tijera que logra un corte de trabajo, llamado Continental Americano. Se afeitan sus extremidades y cuartos traseros, dejando pompones bastante tupidos en el pecho, sobre sus costillas y en la parte inferior de sus patas, para protegerlo del frío. Aunque, ahora su corte le otorga puestos importantes en exposiciones caninas, años atrás el objetivo era proteger sus órganos vitales de las gélidas aguas de los lagos donde participaba en la cacería de aves. El pelaje de esta raza es tan versátil que le permite al groomer explotar su creatividad y hacer otros cortes como el puppy lion, moderno, silla inglesa y escandinavo, entre otros.



Crestado chino

Aunque existen dudas de su origen, para los expertos el país natal de esta mascota tan peculiar es China y no África, como otros afirman. En Colombia esta raza, algo exótica, no es muy común, así que para quienes no conocen mucho de estos canes les contamos que hay dos variedades: el powder puff y el perro sin pelo o hairless. Este último es un ejemplar con una enorme cresta lisa en su cabeza, cuello, cola y patas. Para retirar el escaso vello duro que sale en su lomo y en parte de sus extremidades, se le depila cada dos o tres semanas, pasando una máquina de depilar en el mismo sentido de crecimiento del pelo. Su cara debe ser afeitada y su pelo sedoso se logra con un champú blanqueador y mascarillas de colágeno. El cuidado de su piel implica el uso de sales o esponjas exfoliantes, mascarillas y cremas hidratantes. Por supuesto, su pelo lacio se obtiene con una plancha para el cabello.


Kerry Blue Terrier
Su origen se ubica en la región de Kerry, Irlanda, lugar al que debe su nombre. El particular corte de su frondoso pelaje ondulado de color gris azulado se logra gracias a la técnica de grooming, que se conoce como scissoring. En el pasado, sus barbas largas servían para protegerlo de las mordidas de los roedores, como ratas de campo, nutrias y tejones, pues ayudaba a los pobladores en la cacería y el control de plagas. Hasta los dieciocho meses de edad, su pelo es oscuro y sin rasgos de la tonalidad azul que lo caracteriza cuando es adulto. Para potencializar e intensificar su color, algunos emplean pigmentos y realzadores. Estos cuidados están acompañados por un secado después del baño, que debe realizarse con un secador potente para dar volumen a sus patas y uno de mano para el resto del cuerpo; de esta manera logra un estilo astracanado.


Komondor
Esta raza es tan antigua que aún se desconocen sus orígenes y alrededor del tema se tejen muchas teorías; una de ellas es que entre sus ancestros está el tibetano, por una raza que llegó al territorio húngaro junto con algunas tribus nómadas. Más que un simple estilo rastafari, su pelaje compuesto de dreads le servía como caparazón para camuflarse y librar a los rebaños de ovejas del posible ataque de los lobos o coyotes que merodeaban los campos de Hungría, de donde se cree es originario. Esta raza no nace con este pelaje tan particular. Entre los ocho o nueve meses de edad su pelo rizado comienza a crecer, haciéndose cada vez más grueso, y al cumplir dos años puede alcanzar los 27 cm de largo y tener más de 2000 rastas, logrando pesar hasta siete kilos. Por supuesto, el cuidado de su pelaje es bastante dispendioso porque no se debe cepillar, cada mechón debe ser separado a mano con regularidad para evitar que se enrede.



Terrier escocés
También es llamado scottish y tiempo atrás se le conocía como aberdeen terrier. Su origen se ubica en las tierras altas de Escocia, lugar en el que acostumbraba a cazar en compañía de los humanos. Tiene un manto doble que lo protege cuando está expuesto a temperaturas muy bajas. El pelaje interno es bastante tupido y suave, mientras que el externo es áspero al tacto y busca cuidar su piel de heridas que pueden aparecerle al entrar en madrigueras o estar cerca de matorrales. Su pelo de color negro o gris es largo en su hocico, en las cejas y en la parte inferior de su cuerpo. Su estilo tan sofisticado se obtiene con el hand stripping, una técnica de arrancado manual del pelaje que se emplea en otras razas de pelo duro, como el westy, para evitar problemas dermatológicos. Con la ayuda de un dedal y una cuchilla, cada dos o tres semanas se remueve el pelaje muerto, mientras que el que está largo se cepilla día de por medio para que no se enrede.


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