Mi mascota sufre del corazón Mi mascota sufre del corazón Foto: Karen Salamanca

ABC de las cardiopatías

Si notas que tu mascota se cansa muy rápido, tiene tos, es intolerante al ejercicio, respira agitadamente o ha tenido episodios de desmayo ¡cuidado!, podría estar sufriendo del corazón.

Al igual que los humanos, nuestras mascotas pueden sufrir de enfermedades cardíacas, las cuales son más comunes de lo que uno se imagina. De acuerdo a las estadísticas colombianas, 10% de las afecciones en caninos y felinos son de origen cardíaco. Los signos iniciales, a menudo, pueden pasar desapercibidos. Entre los más comunes se encuentran la falta de energía, la pérdida de apetito y la tos, especialmente en las noches. Sin embargo, los propietarios no necesariamente asocian estas señales con enfermedades del corazón.

En gatos, algunos de los síntomas son dificultad para respirar, inapetencia e incluso respiración con la boca abierta y desmayos (síncopes). Estos implican la pérdida intermitente de la conciencia, usualmente padecen ataques y se manifiestan con aullidos, llantos, estiramiento de las patas delanteras y orines. Generalmente, después de presentarse, las mascotas recuperan rápidamente la conciencia.

Las enfermedades cardíacas comunes pueden conducir a la insuficiencia cardíaca. Esta se caracteriza porque el corazón no puede bombear la sangre que le retorna y se cansa, dejando muchos tejidos sin nutrientes. Además, la sangre se mueve muy lento y se acumula hasta que su presión la saca al espacio extravascular, como al abdomen, (ascitis) o en el peor caso a los alvéolos del pulmón (edema pulmonar cardiogénico).

La enfermedad, generalmente, comienza a afectar una parte del corazón y va dañando otras con el tiempo. Esta puede ser adquirida (más común) o congénita (menos frecuente).

Las adquiridas
Son aquellas que un perro obtiene durante su vida útil, por lo general, como resultado del uso y desgaste normal, de una infección o de una lesión. Razas pequeñas, como los poodle, schnauzer, bichón maltes, pincher, entre otras, suelen sufrir de las válvulas cardiacas, especialmente de la válvula mitral (enfermedad valvular crónica).

Por su parte, los perros de razas grandes como el dóberman, golden retriever, waimaraner, chow-chow, entre otros, sufren de afectaciones en su músculo cardíaco y la cámara cardiaca dilatada (cardiomiopatía dilatada). Los gatos, por su parte, padecen de una enfermedad llamada cardiomiopatía hipertrófica, y las razas más comúnmente afectadas son el siamés, ragdoll, main coon, criollas, entre otras.

Las congénitas
Los defectos congénitos son los que han estado presentes desde el nacimiento y son relativamente raros. Generalmente, hacen que el flujo de sangre a través del corazón se vuelva turbulento, lo que produce un ruido silbante distintivo que los veterinarios pueden escuchar con un estetoscopio; esto es lo que se entiende por un "soplo en el corazón".

Si tu perro ha sido diagnosticado con soplo en el corazón, no necesariamente es una causa de preocupación. Muchas veces los cachorros nacen con uno leve, que desaparece por sí solo después de 4 o 6 meses, pero un chequeo posterior es recomendable para asegurarse de que la condición se ha resuelto.

Diagnóstico y tratamiento
Con el auge de la tecnología y la globalización, se cuenta actualmente con pruebas y tratamientos que pueden curar o mantener una calidad de vida excelente en tu mascota.

Por ejemplo, si tu perro o gato padece de alguna enfermedad cardiaca, a menudo te verás enfrentado a llevarlo a realizarse exámenes tales como: escuchar el corazón con un estetoscopio, radiografías de corazón y pulmones, electrocardiogramas (registro eléctrico de los latidos del corazón), muestras de sangre -llamadas biomardadores de falla cardiaca-, medición de la presión arterial y por supuesto la ecografía, es decir, una imagen en tiempo real de cómo está funcionando el corazón. Todos estos procedimientos no generan dolor y, además, no necesitan de anestesia para ser efectuados con éxito.

Por todo esto es importante que procures la realización de los exámenes médicos del corazoncito a tiempo, ya sea que el veterinario le ausculte un soplo a tu mascota o que tú evidencies alguno de los signos más comunes de la insuficiencia cardiaca.

Recuerda que los problemas cardiacos se pueden controlar con los medicamentos para perfeccionar y ampliar la vida del corazón de tu mascota, así como con las debidas recomendaciones de dieta y un régimen de ejercicios especiales para tu perro.


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