ABC de los multivitamínicos

Cada vez es más común que los amos proporcionen suplementos nutricionales a sus perros. Aunque estos productos buscan complementar la alimentación que recibe tu mascota, siempre debes suministrarlos bajo la supervisión de un veterinario.

Si tú eres de las personas que toma un suplemento nutricional cada mañana, seguramente has considerado la idea de que tu mascota también podría fortalecer su organismo consumiendo fuentes alternativas de nutrientes, más allá de la alimentación básica.

Preocuparte por brindar la mejor dieta a tu perro es fundamental, así como lo es desear que crezca fuerte y saludable; sin embargo, ante esta tendencia multivitamínica que crece en el mundo, hay varios factores que debes tener en cuenta. A continuación te contestamos las preguntas más comunes que surgen alrededor de este importante tema:

¿Qué contienen los suplementos?
De acuerdo con César Augusto Cabrejo, coordinador médico de la clínica veterinaria de la Universidad de la Salle, en el mercado se encuentra un número muy variado de productos de este tipo. Principalmente se trata de vitaminas, minerales, ácidos grasos insaturados y condroprotectores.

Algunos de estos compuestos comunes, como las vitaminas A, B, C y E, el calcio, el hierro o el zinc son similares a los que se encuentran en los multivitamínicos para seres humanos. Esto no significa que puedas administrárselos deliberadamente, pues las concentraciones, dosis y mecanismos de acción pueden variar. Lo indispensable es validar con un especialista las características de tu mascota para atenderla de acuerdo con sus necesidades, edad y raza.

Más vitaminas, ¿son necesarias?
Técnicamente, los alimentos concentrados proveen la cantidad necesaria de vitaminas y minerales que requiere una mascota para su sano desarrollo. Sin embargo, los suplementos se emplean con frecuencia cuando existen condiciones médicas especiales, que requieren aumentar los niveles de algunos nutrientes para contrarrestar síntomas particulares, como por ejemplo un desequilibrio alimenticio, problemas en la piel o artritis.

Como explica el doctor Cabrejo, “los suplementos se utilizan para atender un número muy variado de patologías que van desde enfermedades dermatológicas o gastrointestinales hasta neurológicas”. Esto no quiere decir que ante cualquier síntoma asociado a estos sistemas del organismo la respuesta sea suministrar más vitaminas. Será tu veterinario de confianza quien tenga la palabra para recomendar o no la suplementación alimenticia.

¡Ojo a la dosis!
Aunque parezcan productos inofensivos, pues las bajas concentraciones de los diferentes componentes son inocuas para el organismo, el uso desmedido y deliberado puede conllevar intoxicaciones.

Recomendaciones
Antes de proporcionar un suplemento vitamínico, estos consejos te serán útiles:

- Al igual que en los seres humanos, tanto el consumo excesivo como una deficiencia nutricional pueden ser perjudiciales para la salud. De esta manera, el primer paso es consultar al médico veterinario.

- Identifica la marca del producto y revisa con atención su contenido. Algunos ingredientes naturales pueden inhibir el efecto de medicamentos que consume tu mascota con regularidad.

- Determina cuál de las presentaciones se acomoda mejor a tu perro. En el mercado encontrarás suplementos líquidos o en gel, para aplicar sobre el concentrado y también en pastillas masticables.

- Verifica la dosis terapéutica recomendada según el peso actual, edad y raza de tu mascota.
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