Estar atento a la sintomatología te permitirá identificar a tiempo si tu perro está experimentando una enfermedad parasitaria. Estar atento a la sintomatología te permitirá identificar a tiempo si tu perro está experimentando una enfermedad parasitaria. Foto: 4Patas.com.co

Visitantes incómodos y peligrosos

¿Decaimiento, falta del apetito, vómito, diarrea, pérdida de peso, pelo sin brillo o abdomen inflamado?¡Cuidado!, tu mascota puede estar siendo el anfitrión de un problema común.

Las enfermedades parasitarias son mucho más comunes de lo que se cree y cobran una alta importancia debido a que, en su mayoría, son consideradas como zoonóticas, es decir, que son transmisibles de los animales a los seres humanos.

Para evidenciar y tratar adecuadamente un parasitismo, es necesario estar muy atentos a los diferentes síntomas que pueden presentarse. Dichas señales varían desde fiebre, decaimiento e inapetencia, hasta vómito, diarrea, tos y anemia. De no tratarse a tiempo, los parásitos podrían incluso causar la muerte de tu perro. Aquí, una guía para reconocerlos, para saber cuáles son las vías de infección más comunes y, finalmente, cómo eliminarlos.

¿Cuáles son los principales parásitos intestinales?

Nematodos
También conocidos como ‘gusanos’ o ‘gusanos redondos’ por su aspecto largo y cilíndrico, representan el grupo más común de parásitos que podemos encontrar en los perros.

- Principales parásitos: Ancylostoma caninum, Uncinaria stenocephala, Toxocara canis, Toxascaris leonina y Trichuris vulpis.
- Síntomas: los animales manifiestan diarrea, mal aspecto general, anemia, vómito (cuando la carga parasitaria es elevada), y tos (cuando los parásitos migran al sistema respiratorio).
- Vías de contagio:
     - Ingestión de alimento contaminado con huevos o larvas infectantes.
     - Larvas infectantes que atraviesan la piel del animal (Ancylostoma spp.).
     - De madre a hijo: en el momento del parto o a través de la leche materna.

Céstodos
También conocidos como ‘parásitos planos’, ‘tenias’ o ‘solitarias’ debido a su aspecto corto y plano.

- Principales parásitos: Dipylidium caninum, Echinococcus spp., Taenia taeniaeformis, Taenia pisiformis, Taenia hydatigena, Multiceps spp. y Mesocestoides spp.
- Síntomas: los perros infestados por cestodos, por lo general, no manifiestan síntomas clínicos específicos; sin embargo, cuando la carga parasitaria es elevada, pueden presentar diarrea o estreñimiento, pérdida de peso, inquietud y dolor abdominal.
- Vías de contagio: ingestión de alimento contaminado con huevos del parásito o mediante la ingestión de hospederos intermediarios como insectos (principalmente pulgas), roedores o aves que transporten los mismos en su interior.

Protozoarios
Obtienen su nombre del griego Proto (primer) y Zoo (animal), ya que son los primeros organismos unicelulares microscópicos eucariotas (con núcleo celular definido), que habitan cualquier ecosistema.

- Coccidios:
Dentro de esta clasificación podemos encontrar: Isospora spp., Cistoisospora spp., Sarcocystis spp. y Toxoplasma gondii. Si bien estos parásitos no producen manifestaciones clínicas de importancia en animales adultos, sí tienen una alta relevancia en los cachorros generando diarrea (en algunas ocasiones con sangre), vómito, inapetencia, pérdida de peso, deshidratación e incluso, la muerte. Su contagio se realiza por ingestión de agua o de alimentos contaminados con heces de animales enfermos, o por contacto con perros infectados.

- Giardias:
Son la principal causa de diarrea crónica en perros. En casos más graves, puede llegar a existir presencia de sangre en las heces fecales. La principal vía de contagio es por ingestión de agua, alimentos contaminados o por contacto con las heces de animales enfermos.

¿Qué debo saber y hacer?
Para combatir y evitar que estos enemigos invisibles afecten la calidad de vida de tu mascota, ten en cuenta las siguientes recomendaciones.

1. Es importantísimo mantener medidas correctas de aseo e higiene, evitando al máximo el contacto del agua o el alimento con las heces.
2. No automediques a tu mascota. Aunque en el mercado existen numerosos productos desparasitantes, lo correcto es dirigirse a una clínica veterinaria o a un laboratorio de diagnóstico para realizar un examen coprológico y, así, identificar el tipo de parásito y aplicar el tratamiento más adecuado y eficaz.
3. Realiza un control periódico de parásitos externos como pulgas o garrapatas, ya que estos sirven como vectores (transmisores) de parásitos internos.
4. Desparasita a tu mascota con cierta frecuencia. Lo ideal es que esto se realice cada tres o seis meses. Las madres deben ser desparasitadas al momento de la monta, en el parto, y pasado un mes del mismo, en compañía de los cachorros.
5. Recuerda, muchas de las enfermedades parasitarias de nuestras macotas pueden ser consideradas como zoonóticas, así que es importante mantener medidas higiénicas y ambientales adecuadas para evitar al máximo el contagio de nuestra familia, o el nuestro, con las heces de nuestras mascotas.

Por: Gabriel García T.
Médico veterinario
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