ABC de la mordedura

Son muchas las razones por las que un perro termina atacando a otro animal o a una persona. Aprende a identificar las situaciones que generan esta problemática y qué se debe hacer frente a este panorama complejo.

¿Cuáles son las causas de la mordida?

Por juego
Normalmente, ocurre con niños u otros animales; se debe tener en cuenta que el perro tiene un instinto salvaje, y parte de la socialización y jerarquización la realizan con la mordida. Esta fase se experimenta, principalmente, cuando todavía es un cachorro.

Por agresión
Esta puede estar relacionada con una conducta aprendida. La manifiestan los perros a los que se les enseña a pelear, o los que no han experimentado procesos óptimos y adecuados de socialización. Es un trastorno comportamental que ha de ser corregido con la ayuda de un etólogo.

En defensa propia
Los perros son dueños de un espacio físico que protegen o vigilan. Cuando ven que es amenazado por otra mascota o por un ser humano, pueden llegar a agredirlo respondiendo precisamente a ese instinto guardián. También sucede con canes que, en determinadas circunstancias, se lanzan para defender a su amo de algún peligro inminente.

Por dominancia
Está claro que los perros, cuando comparten el entorno con otros, se jerarquizan dependiendo de su personalidad y raza. Este tipo de reacciones se manifiesta cuando hay varios canes y el dominante muerde a los otros para denotar poder, o cuando el ‘no dominante’ desea adquirir la posición del alfa.

Por miedo
Los perros tienden a agredir a otras mascotas o, inclusive a personas, cuando relacionan una situación determinada con una mala experiencia. Es muy común en canes que han sido adoptados después de haber estado sometidos a largos periodos de maltrato.

Por enfermedad
Se da cuando la mascota sufre de alteraciones físicas que le generan dolor. Si se toca dicha lesión, esta va a estimular fibras neurológicas que puedan desencadenar una mala reacción, como el impulso inconsciente a defenderse.

Preguntas frecuentes

¿Cómo reaccionar ante la agresión de un perro?

Toda mordedura preocupa, pero no toda lesión implica un riesgo de contagio del virus de la rabia. Eso es lo primero que hay que tener presente. Ahora bien, lo siguiente es tratar la herida. Algunas veces con la desinfección simple, es decir lavado con agua abundante y jabón, es suficiente. Dependiendo de la gravedad, una vez se realiza el manejo primario, debe analizarse si se requiere de un diagnóstico y tratamiento especializado. Si es tu mascota quien lastima a alguien, lo primero es prestarle primeros auxilios. No hay implicaciones legales, lo único que se puede hacer es entablar un proceso civil por indemnización de perjuicios, es decir, pagar el daño. El monto a pagar según cada caso se determina entre las dos partes, pues cada lesión acarrea diferentes complicaciones, unas más costosas que otras.

¿Qué hacer después?
Una vez superada esta etapa, lo siguiente es contactar al propietario, que deberá tener al día el esquema de vacunación (en el cual tiene que estar incluida la vacuna contra la rabia). No obstante, se recomienda acudir a un centro médico indicando que se sufrió de un ataque ya que de todas formas se inicia un tratamiento antirrábico de prevención. En el caso de un perro callejero, se debe investigar con los vecinos de la zona si han visto comportamientos similares tales como ataques a otros perros o a personas para reportarlo a la Secretaría de Salud o a la Alcaldía Mayor de la ciudad.

Legalmente, ¿qué aspectos necesito considerar?
Aunque no necesariamente son los perros de ‘razas peligrosas’ los que muerden con mayor frecuencia a las personas, los amos de este tipo de mascotas sí tienen que cumplir con normas específicas para evitar propiciar situaciones de agresión. El bozal, el collar y la traílla son obligatorios para salir a la calle y el paseador tiene que ser mayor de edad.

Además, debe portar con el carné de vacunación (al día) y un seguro de Responsabilidad Civil por la tenencia de una de estas razas. La Ley 746 de 2002 señala que las sanciones que se interponen al incumplimiento de las mismas pueden acarrear incluso el decomiso y sacrificio del perro potencialmente peligroso. Por eso es necesario tomar las medidas de seguridad pertinentes cada vez que vayas a sacarlo.

Si tu mascota no es considerada ‘potencialmente peligrosa’, de todas formas es pertinente sacarla siempre con correa, evitar que niños pequeños se le acerquen en caso de que sea nerviosa (y pueda reaccionar negativamente) y mantener el carné al día.

¿Cuáles son los perros de razas potencialmente peligrosas?
Pit bull terrier, american staffordshire terrier, bullmastif, dóberman, dogo argentino, dogo de burdeos, fila brasileiro, mastín napolitano, american pit bull terrier, rotweiler, stafforshire terrier y tosa japonés.

La rabia

“La rabia es una zoonosis, fatal y transmisible, producida por el virus rábico, que afecta a la mayoría de animales, e incluso, al hombre. La transmisión se produce casi exclusivamente por la mordedura de un animal rabioso”, así la define el Instituto Nacional de Salud.

Esta enfermedad resulta mortal porque se propaga por medio de saliva infectada que penetra en el cuerpo a través de la mordedura y viaja hasta el cerebro, donde ocasiona una inflamación grave en la zona. Por eso es necesario que todos los perros mayores de cuatro meses sean vacunados periódicamente. Cuando alguien sufre de una mordedura, debe ser vacunado de inmediato.

Si sospechamos que el can está infectado con el virus de la rabia, debemos tener en cuenta que entre más lejos de la cabeza haya sido la mordida, hay más tiempo para reaccionar y controlar la situación. Pero si la lesión fue ocasionada en el rostro o el cuello, el tiempo y el manejo médico oportuno es decisivo para la víctima.

Asesoría: Carlos Eduardo Piedrahita Vadon. Médico veterinario. Can & Kat. Centro veterinario Armenia y Carlos Riaño, Profesor Escuela de Medicina Veterinaria Universidad de Antioquia.
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