Beneficios de llevar a tu mascota a tu cita con el psicólogo

Si no has pensado en visitar al psicólogo junto con tu perro, piénsalo. Los animales traen beneficios emocionales, sociales y físicos al entran en contacto con los humanos Por eso, las terapias asistidas dan tan buenos resultadps ¿Si pudieras ir con tu perro o gato a tu cita con el sicólogo, lo llevarías? Te contamos por qué vale la pena llevarlo

Si no has pensado en visitar al psicólogo junto con tu perro, piénsalo. Los animales traen beneficios emocionales, sociales y físicos al entrar en contacto con los humanos. Por eso, las terapias asistidas dan tan buenos resultados ¿Si pudieras ir con tu perro o gato a tu cita con el psicólogo, lo llevarías? Te contamos por qué vale la pena llevarlo.

El psicólogo con enfoque sistémico Luis Andrés Castro ejerce su carrera desde hace  4 años. Sin embargo, desde hace 2 comenzó a permitir la entrada de perros y gatos a las consultas con sus pacientes.

Esta idea nació de uno de sus pacientes, que un día le preguntó si podía llevar a su perro, un bulldog francés, a su consulta. ¿La razón? Simplemente no quería dejarlo solo en el apartamento.

Desde ese momento a Luis  no le pareció una mala idea que quienes lo consultaban pudieran llevar a su perro o gato a la sesión. "Desde ese día me di cuenta que la presencia de la mascota tenía en el paciente un efecto transformador.", explica Castro.  Es decir,  el paciente se muestra  distinto con el ambiente y con el profesional de la salud.

"La actitud, con mascota o sin ella es completamente diferente. El desarrollo de la sesión es otro cuando viene el paciente con su mascota, comenta Castro.

¿Qué pasa con la consulta cuando va la mascota?

Las respuestas son más genuinas. Eso quiere decir que el paciente se relaja más y habla con mayor tranquilidad y espontaneidad.

Expresan mejor sus emociones. Eso quiere decir que se expresa con más sinceridad, "es como si esa presencia mediadora sirviera para que el paciente se exprese con más tranquilidad, sin importar el tema que esté tratando".

La consulta toma un giro diferente. Generalmente cuando el paciente llega tiene toda una estructura de los temas que quiere tratar, pero cuando viene con la mascota habla de temas que hasta ellos mismos expresan jamás haber pensado comentar con el psicólogo.

Según explica Luis Andrés, no es una obligación llevar al perro o gato a a la consulta. Sin embargo, cree que la presencia del animal es vital cuando el paciente  está desbordado o lleva varias sesiones en un estado de desconsuelo. "Cuando lloran de manera recurrente es importante la compañía del  perro o gato, ya que ayuda a regular  los sentimientos y sirven de herramienta tranquilizadora", comenta el psicólogo.

Aunque no es una constante la visita de los pacientes en compañía de la mascota, Luis Andrés sugiere que  quienes asistan a consulta psicológica y sientan que su perro o gato servirá como catalizador de emociones, deben pedir su asistencia durante el proceso. Dependerá del psicólogo  permitir o no la participación del animal en las sesiones.

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