En las clínicas veterinarias es frecuente recibir casos de cataratas, enfermedad que se hace evidente por una opacidad en el cristalino (estructura en forma de lente, ubicado dentro del globo ocular). En las clínicas veterinarias es frecuente recibir casos de cataratas, enfermedad que se hace evidente por una opacidad en el cristalino (estructura en forma de lente, ubicado dentro del globo ocular). Foto: 4Patas.com.co

El problema de las cataratas

Conoce todos los detalles de una de las enfermedades más comunes que pueden afectar los ojos de tu mascota.

Es complejo definir cómo ven los perros pero es posible hacerlo a través de la evaluación de diferentes características, como su habilidad para enfocar, la percepción de profundidad, la presencia de estructuras anatómicas y la diferenciación de colores. Más allá de la capacidad visual que tienen estos animales, en las clínicas veterinarias es frecuente recibir casos de cataratas, enfermedad que se hace evidente por una opacidad en el cristalino (estructura en forma de lente, ubicado dentro del globo ocular).

El origen de las cataratas puede ser hereditario, congénito –presente en el nacimiento o adquirido en vida intrauterina–, por traumatismos, infecciones recurrentes o como consecuencia de otras enfermedades sistémicas como la diabetes. Adicional a lo anterior, es también común que la opacidad del cristalino se dé por procesos relacionados con el deterioro general asociado al avance de la edad. También existe la posibilidad de que, por causas geriátricas, se presente un endurecimiento en el cristalino que arroja un color grisáceo.

No hay medicamentos efectivos para prevenir o tratar las cataratas en medicina veterinaria. El procedimiento más frecuente es quirúrgico y consiste en la extracción del cristalino, mediante una técnica llamada focoemulsificación. Anteriormente, el método se limitaba a extraer la estructura; hoy es posible remplazarla por un lente intraocular, lo que les permite a los perros recuperar su visión, aunque no sea en su totalidad.

Una ventaja de la especie es el mecanismo de compensación sensorial, con el oído y el olfato como sustitutos. Además, el cristalino no es la única estructura que define el poder óptico del ojo. Se dice, incluso, que los perros reconocen mejor los objetos cercanos gracias al apoyo de otros sentidos.

Aunque las complicaciones del procedimiento son poco frecuentes, puede presentarse un edema corneal, hemorragia intraocular, infección intraocular, glaucoma y desprendimiento de retina. El éxito del procedimiento dependerá del correcto diagnóstico, la técnica quirúrgica apoyada en equipos e infraestructura de avanzada, el correcto manejo postoperatorio y el adecuado acompañamiento profesional.

Por encima de los riesgos que puede traer la cirugía, las cataratas conllevan graves complicaciones, como la luxación del cristalino o glaucoma, que pueden derivar en la pérdida del ojo. En los casos en los que resulta inviable operar, es necesario aplicar tratamientos permanentes y un monitoreo continuo por parte de un oftalmólogo veterinario.

Alrededor del manejo curativo de las cataratas hay muchos mitos, todos desmentidos por los científicos. Lo más importante es llevar a los perros a una evaluación general y seguir las recomendaciones profesionales.

Información clave
Enfermedades oculares caninas

Al hablar de enfermedades oculares podemos incluir las infecciosas (bacterianas, fúngicas, virales y parasitarias) o no infecciosas (funcionales, traumáticas, entre otras).

Los trastornos más comunes son la conjuntivitis, o sea la inflamación de la córnea y conjuntiva, además de la opacidad del cristalino. De manera frecuente se puede presentar en la mascota una inadecuada producción de lágrimas, derivando en un ojo seco compatible con queratoconjuntivitis, o en una úlcera corneal. Otras más usuales, con alta predisposición por ciertas razas, son el glaucoma y los trastornos en los párpados.

Para prevenir las patologías en los ojos, es importante que el perro tenga una salud general óptima, una buena nutrición, acompañada de monitoreo profesional que permita detectar a tiempo los diferentes trastornos.

Por: Doctor Santiago Henao Villegas. Médico veterinario de la Universidad de Antioquia con Maestría en Medicina Preventiva de la Universidad de Chile. Desde 2005 es decano de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad CES de Medellín. Participó en la fundación del grupo VERU para atender a los animales en situaciones de desastre.
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