Cuida sus patas

Las uñas muy largas pueden ocasionarle dolor a tu perro. Las uñas muy largas pueden ocasionarle dolor a tu perro. Foto: iStock

Que tu perro disfrute de un buen paseo depende, en gran parte, de la salud de sus extremidades. Revisa constantemente el estado de sus uñas y sus almohadillas, y cerciórate de que se sienta cómodo al caminar.

Uñas siempre listas

Tal vez la más clara señal de que tu perro necesita un corte de uñas es ese particular sonido que empiezan a hacer sus patitas cuando camina o corre por los pasillos de tu casa. Si bien es cierto que sus garras crecen y se desgastan nuevamente de forma natural, debes tener en cuenta que los animales de hogar no están sometidos al mismo nivel de actividad que los silvestres, y eres tú quien debe ayudarles a mantenerse pulcros y saludables.

Pero, ¿por qué cortarlas? Las uñas muy largas pueden ocasionarle dolor a tu perro, ya que en sus raíces se encuentran terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. Adicionalmente, al convivir con humanos, no es un secreto que estas podrían lastimar o arañar a alguien sin querer. Para limarlas debes acudir a tu veterinario o salón de belleza canino favorito o puedes conseguir un cortaúñas especial para perros -bien afilado- y aprender a hacerlo tú mismo. Para lograrlo, sujeta sus patas con firmeza, oprime levemente sus almohadillas y corta desde el extremo de la uña siguiendo un ángulo de 45 grados. La práctica te hará cada vez mejor.

Almohadillas sanas

Estas tiernas y acolchonadas huellitas protegen a tu canino del impacto que su propio cuerpo le causa cuando salta, corre o juega. Están hechas de una piel mucho más resistente que, con el continuo uso, se endurece y se vuelve más fuerte. Su textura blanda amortigua las caídas y previene de fracturas u otras heridas mayores.

Aunque son menos vulnerables, las almohadillas pueden verse afectadas por diversos factores. Uno de ellos es la dureza del cemento o el calor abrasivo que este concentra durante días de verano. Para asegurarte de que tu perro no se queme ni tenga ampollas, debes alternar sus caminatas entre aceras y zonas verdes, pues estas últimas le brindarán frescura y descanso.

Cuando saques a tu canino a pasear, asegúrate de que el suelo esté limpio de objetos peligrosos como vidrios, cristales rotos o goma de mascar. Así mismo, cuando regresen a casa, revísale las patitas para limpiar cualquier residuo que haya quedado pegado de sus almohadillas.

Si tu perro no está acostumbrado a largas jornadas de ejercicio, no lo sometas a caminatas extenuantes, pues sus almohadillas no están lo suficientemente duras como para poder resistir. Ve aumentando el nivel poco a poco, y cerciórate de que no presente enrojecimientos o sangrados.

De la misma manera que tus plantas del pie sufren cuando pisas terrenos muy calientes, las almohadillas de tu mascota se resienten en playas con altas temperaturas. Si vives frente al mar, procura sacarlo a pasear en superficies frescas o junto al borde del agua, en donde la arena ya se encuentre fría y confortable.

Existen cremas humectantes que actúan como una especia de vaselina sobre las almohadillas caninas. Puedes adquirirlas bajo recomendación médica y nunca escojas productos para humanos, pues el pH nuestro es distinto al de los perros. Estos bálsamos le ayudarán a mantener su piel sana y disminuirán el riesgo de que se agriete por resequedad.

Ten en cuenta:

Cuando saques a tu perro a pasear, cerciórate de intercalar las superficies sobre las cuales camina. Por momentos puede ser cemento y por otros zonas verdes y más frescas.

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