Más allá del típico plato

30 % de los problemas de piel en perros son causados por alergias alimenticias. 30 % de los problemas de piel en perros son causados por alergias alimenticias. Foto: iStock

Si tu mascota es alérgica a los alimentos con carne o pollo, ¡no te preocupes! En el mercado hay más opciones que pueden sacarte de apuros.

Nuestros perros pueden considerarse ‘carnívoros selectivos’ ya que durante su proceso de evolución su dieta fue modificada y ahora pueden comer casi cualquier tipo de alimento. Sin embargo, al igual que los humanos, muchos desarrollan alergias que les impiden ingerir el concentrado tradicional.

Una alergia alimenticia es una reacción anormal que se produce en el organismo al detectar la entrada de una partícula o sustancia específica proveniente de la comida. Esta desata una serie de mecanismos de defensa internos que se evidencian en síntomas como picazón en la piel de la cara, las patas y las orejas, rascado excesivo, pérdida de pelo e infecciones de piel, entre algunos otros.

La mayoría de alimentos concentrados están hechos a base de proteínas animales (principalmente carnes rojas), verduras y cereales y son suplementados con vitaminas, minerales, aminoácidos, grasas, sal, azúcar y otros productos aromatizantes, conservantes, antioxidantes y colorantes. Nuestras mascotas son susceptibles de desarrollar alergias a alguno de estos ingredientes, por lo que es necesario estar alertas y buscar nuevas opciones a tiempo.

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Alternativas alimenticias

Dieta BARF: es conocida como la dieta de alimentos crudos biológicamente apropiados (ACBA, en español). Consiste en productos naturales que no han sufrido ninguna alteración y que no contienen aditivos, como por ejemplo la carne cruda, los huesos (apropiados para alimentación), las vísceras y las legumbres, verduras, arroces y pastas.

Si eres de los que alimenta a tu perro con una dieta BARF comercial, tienes la responsabilidad de ir más allá y asegurar la mejor nutrición posible.

Nuevos ingredientes: algunas tiendas especializadas en nutrición para perros cuentan con alimentos concentrados cuyos ingredientes son nuevas fuentes de proteína y de hidratos de carbono; por ejemplo, pollo, pavo, salmón, atún, cordero, e incluso huevo.

Concentrados de proteína hidrolizada: contienen proteínas y carbohidratos que se descomponen en partículas moleculares tan diminutas (hidrolizadas), que es imposible que generen una respuesta alérgica.

Concentrados vegetarianos y veganos: algunas tiendas han empezado a comercializar alimentos concentrados para perros con estas características. Para estos casos, las proteínas se encuentran en los granos (fríjol, garbanzo y lenteja), que además son mezclados con quínoa, cebada, avena, arroz integral, vegetales verdes como espárragos y brócoli, y vegetales rojos como remolacha, zanahoria y calabaza. Estas recetas también suelen llevar frutas en pequeñas dosis y semillas como la chía y la linaza. 

Cambios bruscos

No olvides que todo cambio en la dieta de tu mascota debe ser supervisado por un médico veterinario de confianza. Además debe ser progresivo para evitarle problemas digestivos, producto de los cambios bruscos en su metabolismo.

Sigue estos consejos para mantener siempre fresca la comida de tu perro.

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