¡Cuidado! Tu perro puede estar sufriendo de cálculos renales

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¿Dificultad al orinar?, ¿dolor?, ¿sangrado?, ¿micciones frecuentes y en poca cantidad?. A continuación, una guía para quitarte un peso de encima.

Al igual que tú, tu mascota puede sufrir diferentes problemas que tienen su origen en la alimentación que reciben. Uno de ellos son los cálculos renales, también conocidos como nefrolitos o urolitos. 

Nefrolitiasis

Puede ser la primera vez que escuches la palabra, pero si te decimos que éste es el término médico para describir la enfermedad que consiste en el desarrollo de pequeños cristales o piedras en el riñón o en el tracto urinario, es muy probable que tengas una idea de lo que te estamos hablando. Pues bien, esta dolencia, que es muy común en los humanos, puede ser desarrollada por tu mascota. 

Como ya lo sabrás, una de las principales funciones del riñón es la de eliminar materiales de desecho del cuerpo en forma de orina; sin embargo, cuando el can padece de nefrolitiasis, esta se transforma en sedimentos compuestos principalmente por minerales. Estos se clasifican en cristales, si su tamaño es microscópico, y uralitos, si su tamaño es mayor. Dichos sedimentos se pueden formar en cualquier lugar de las vías urinarias (riñón, uréter y uretra), aunque en perros se forman mucho más frecuentemente en la vejiga. 

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 ¿De qué están hechos?

Los cálculos renales están compuestos de minerales que se obtienen mediante la alimentación o durante la síntesis de los alimentos. Los más comunes son el urato amónico, el oxalato cálcico, la estruvita y la cistina, aunque también es probable encontrar urolitos de fosfato cálcico, silicato e incluso de algunos medicamentos. 

Factores de riesgo

La aparición de los cálculos renales puede estar relacionada con diferentes factores predisponentes, entre los cuales se encuentran: 

  • Edad: los urolitos se presentan más comúnmente en perros adultos; sin embargo, la composición varía con la edad, siendo más comunes los cálculos de uratos y estruvita en animales jóvenes (de 1 a 3 años) y los de oxalato cálcico, fosfato cálcico y cistina en animales adultos (de 5 años en adelante).
  • Sexo: se ha observado que los machos se ven más frecuentemente afectados que las hembras.
  • Raza: usualmente, se observan en dálmata, bulldog inglés, schnauzer miniatura, yorkshire terrier, terranova, lhasa apso, cocker spaniel, pastor alemán y shih tzu, entre otros.
  • PH de la orina: el tipo de cálculo varía dependiendo del pH, aunque se presentan más seguido en orinas ácidas.
  • Tratamientos farmacológicos, ya que alteran el pH de la orina.
  • Factores hereditarios.
  • Infección de vías urinarias.
  • Problemas anatómicos. 

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Crédito: iSTOCK

La dieta, factor clave

Como lo mencionamos anteriormente, la alimentación es determinante en el desarrollo de los cálculos, ya que es de allí de donde se obtienen los minerales y se generan los materiales de desecho. De esta forma, favorecen la formación de urolitos los concentrados de mala calidad, las dietas ricas en proteína (carne o vísceras) o con un alto contenido de calcio, fósforo, magnesio y vitamina C, bajos contenidos de humedad y sodio, y un insuficiente consumo de agua. 

¿Cómo saber si tu perro tiene cálculos?

Los signos se manifiestan por una irritación de la mucosa del tracto urinario, aunque algunos perros pueden no manifestar sintomatología alguna. Por lo general, si ves que tu perro tiene sangre en la orina (hematuria), presenta vómito, inflamación abdominal y dificultad o dolor al orinar (disuria), sufre de infecciones urinarias frecuentes y tiene la necesidad de orinar con frecuencia y en pequeños volúmenes (poliuria), debes sospechar de los cálculos renales. 

¿Cómo se trata?

El tratamiento dependerá del tamaño o tipo del urolito y de qué tan afectado se encuentre el tracto urinario. Algunos de los procedimientos más comunes son: 

  • Extracción quirúrgica: cuando las vías urinarias se encuentran totalmente obstruidas o la expulsión natural del cálculo es muy dolorosa.
  • Disolución médica: se realiza a través de medicamentos o cambios dietarios que modifican el pH de la orina.
  • Fragmentación: conocida también como litotricia, es una técnica relativamente nueva en la cual se fragmentan los cálculos por medio de láser u ondas electrohidráulicas. 

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Para que no suceda…

Ten siempre a disposición de tu mascota agua limpia en cantidades suficientes para que se mantenga hidratado.

  • Si observas que tu perro no consume suficiente agua, puedes usar alimentos enlatados húmedos o agregarle un poco de agua al concentrado.
  • Permite que tu perro orine con frecuencia.
  • Elige cuidadosamente el alimento adecuado para tu peludo, teniendo en cuenta las recomendaciones de tu veterinario.
  • Presta mucha atención a cualquier síntoma que pueda ser indicativo de alguna anomalía. Siempre es mejor detectar a tiempo.
  • Si tu perro hace parte de las razas que presentan predisposición a la nefrolitiasis, llévalo a chequeos periódicos con el veterinario.

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